EN POCAS PALABRAS
El «suflé» se deshincha
MARAGALL reconoció ayer en Montevideo que pudo «no haber medido» sus palabras al acusar a CiU de cobrar comisiones; el clima político catalán se aplaca; Montilla ha desarrollado subterráneamente sus buenos oficios de componedor; CiU no presentará finalmente querella alguna tras haberlas anunciado en tono apocalíptico y ayer se reunía nuevamente la ponencia sobre la reforma del Estatut como si nada hubiera ocurrido. El «suflé» catalán comienza visiblemente a deshincharse, pero lo ocurrido no puede quedar en agua de borrajas si no se quiere infligir una ofensa grave a la ciudadanía. No es posible pasar página como si nada hubiera ocurrido. O prosperan las acusaciones contra CiU, o quien las lanzó deberá pagar un elevado precio político por su irresponsabilidad.