CRÓNICAS BERCIANAS
De tarjetas a peregrinas reivindicaciones
ANDA el patio revuelto en Ponferrada a causa de los dineros particulares que uno y tantos, con mucho esfuerzo, se ganan mensualmente. La culpa la tienen unos amantes, más bien dicho tahúres de lo ajeno, que a finales de febrero se dedicaron a copiar esas tarjetas de plástico que los bancos nos proporcionan no sin pagarles religiosamente una cuota anual (vaya de paso que uno no comparte eso de pagar por utilizar tu dinero, y menos si tienes que estar vigilante por si se le da un uso que no es el que se quiere). Luego, maldita a veces la imaginación, como si de una broma absurda para los afectados se tratara, esos a los que la ley le da lo mismo, se dedicaron a sacar a diestro y siniestro ese preciado tesoro que es el dinero. Hasta siete millones de las antiguas pesetas, que uno todavía recurre a ellas para valorar lo que se tiene o cuesta algo que muchas veces no está a su alcance, fue su botín, pescado en su mayoría en Albacete, esa ciudad a la que muchos tenemos cariño pero que raramente hemos visitado. Y como a la hora de nuestras prioridades, cuando se nos toca al bolsillo empezamos a sudar, muchos, incluido un servidor, anda con cierto miedo a la hora de acudir al cajero, no vaya a ser que otra inocentada nos deje con la cuenta más tiesa que ciertas madrugadas de este crudo invierno. Ajeno a esa problemática, el PRB sí se preocupó a lo largo de la semana de hacer suyo el dicho de pide todo que algo te caerá. Y en esas, nada mejor que solicitar para Ponferrada la sede episcopal que desde su creación ostenta Astorga. Que Ponferrada y el Bierzo cuentan con mayor densidad de población nadie lo duda, pero llegar a extremos como querer acaparar todo es un absurdo. Existen otros asuntos más importantes para la comarca que deberían tener un mayor tratamiento y que, a veces, se quedan relegados a temas como el traerse un Obispado que, ya completando la solicitud, podría venir acompañado de la catedral y el Palacio Episcopal. Todo en un lote para que la alegría sea plena. Incluso el previsto concurso de ideas para la nueva iglesia de La Rosaleda al que ya se han apuntado una docena de reconocidos arquitectos, podría evitarse ya que teniendo la catedral y pudiendo colocarla en esa zona, para qué gastar más dinero. Y es que uno a veces mira al mundo y cree que gira al revés, o es uno el que lo hace y no se da cuenta, que todo puede suceder. Y entre medias, la Semana Santa que nos llama a la puerta y que nuevamente volverá a significar la máxima expresión de la fe y devoción de los bercianos. Ponferrada, Villafranca, Bembibre, Cacabelos o Toreno, sólo por citar algunas localidades, ya han empezado a contar las horas para que los desfiles procesionales tomen sus calles. Y es que las tradiciones bien llevadas son el mejor reflejo de una sociedad que valora lo que tiene y que aspira a mejorarlo. Y el Bierzo tiene recursos para ello y para seguir creciendo. El tren de alta velocidad, el tejido industrial y el turismo son una parte importante para ello. Algunos ya están contribuyendo, mientras que otros deben llegar en los próximos años.