Diario de León
Publicado por
FEDERICO ABASCAL
León

Creado:

Actualizado:

AL AÑO de las últimas elecciones generales, el Gobierno del PSOE parece asentado en el poder y, según varios sondeos de opinión, en estado de gracia, aunque sus méritos de gestión sean más bien escasos si se exceptúa la súbita decisión política de retirar nuestras tropas de Irak. Han abundado medidas de mediano calibre, como la ley contra la llamada violencia de género y la disminución de los accidentes de tráfico, pero queda pendiente desde la reforma de la Constitución a las reformas estatutarias, desde un nuevo sistema de financiación autonómica a un consenso estable con el PP en cuestiones de Estado, por citar sólo algunos aspectos. Es posible que la valoración del presidente Rodríguez Zapatero, muy por encima de su oponente «popular» Rajoy, y del PSOE sobre el PP, se deba, más que al buen hacer socialista, a la insistencia con que los dirigentes 'populares' tropiezan en la misma piedra, sea la de anclarse en los atentados del 11-M, como si en ellos se escondiera el enigma indescifrado de la derrota electoral, sea en la estrategia despectiva y altanera de negarle al Gobierno el pan y la sal, sosteniendo que ZP es insolvente para dirigir a su equipo e incompetente para gestionar los asuntos públicos, como Acebes afirmaba ayer, antes de añadir que la política de Zapatero se envuelve en «sonrisas superficiales», como si hubiera sonrisas profundas. Le ha hecho daño a Rajoy y al PP en las últimas encuestas el hecho, tan espectacular, de haberse mantenido fuera del consenso parlamentario al que llegaron los otros grupos de la comisión del 11-M, proponiendo medidas orientadas a aumentar la seguridad ciudadana y a evitar obviamente que aquella tragedia pudiera repetirse. Varios analistas políticos subrayan, sin embargo, como evidencia que el PP no remonta posiciones en las encuestas porque, entre otras razones de índole interna, Rajoy encuentra en sus flancos más cercanos serias dificultades para consolidarse como el líder que su partido ne cesita. Dado el funcionamiento de nuestro sistema electoral, en el que la publicidad improvisa o consolida mitos, la fuerza del liderazgo mítico es innegable, de igual modo que los liderazgos difusos o excesivamente condicionados, como los anteriores a Rodríguez Zapatero y posteriores a González, lleva ron al PSOE a una de sus crisis más profundas. Estos últimos sondeos parecen aconsejar al PP que no se atrinchere en la comisión del 11-M para hacer desde allí política. Rajoy tiene habilidad dialéctica y finura oratoria suficientes para que los focos informativos enfoquen su actividad en el Congreso en vez de las tareas sordas de una comisión en la que el Grupo Popular se ha dejado algunos jirones de prestigio.

tracking