Una sociedad enferma
LOS ESTADOS Unidos han sido nuevamente escenario de un brutal episodio de violencia escolar: un estudiante de secundaria de Minnesota ha asesinado a sus abuelos y, posteriormente, se ha dirigido a su escuela y ha matado a cinco compañeros, un guardia de seguridad y una profesora antes de suicidarse. El episodio tiene precedentes: el más grave se registró el 20 de abril de 1999 cuando dos estudiantes mataron a tiros a 13 personas antes de suicidarse en Littleton (Colorado). Una sociedad en la que suceden estas cosas está evidentemente enferma y, aunque tales patologías son complejas y no pueden despacharse mediante análisis frívolos, algo tendrá que ver en todo ello la pasión de los estadounidenses por las armas, que están incluso protegidas constitucionalmente.