AUNQUE hasta este jueves no se sabrá, con carácter definitivo, si Aukera Gustiak podrá participar en la campaña electoral de las elecciones del 17 de abril, bastante participación ha tenido ya en las semanas precedentes. Y, desde luego, es inimaginable que ninguna otra fuerza política hubiera podido nacer, desarrollarse y dar guerra con la intensidad que lo ha hecho Aukera de no haber contado con el patrocinio que se le supone y que la fiscalía, la policía, el gobierno y elTribunal Supremo tienen por comprobado. ETA-Batasuna, una y otra vez, han demostrado disponer de un formidable padrinazgo. De otro modo, ¿quién está en condiciones de montar en unas pocas semanas una opción política nueva con miles de avalistas y de candidatos, y cuya prohibición llega a resultar tan dramática para el mismísimo lendakari y su partido, después de todo, su oponente y probable beneficiario de la retirada de AG? Y sin embargo, Aukera Guztiak deberá pasar al archivo de nombres escasamente gloriosos para ETA y Batasuna, como en su momento pasó Herritaren Zerrenda y tantas más de las marcas que se inventó y logró popularizar, en medio de la controversia, el llamado
, es decir, el independentismo que no abjura ni renuncia a la utilización de la violencia para lograr sus propósitos soberanistas. De momento, ETA y Batasuna, con la presentación de esa alternativa, ha tenido entretenidos a todos y aún seguirá dando que hablar en lo que resta de campaña Curiosamente, para el lendakari Juan José Ibarretxe la exclusión de esa lista de candidaturas viene a significar o suponer un recorte de libertades decidido por el gobierno de la Nación española, nada menos. O lo que es lo mismo, el PNV y EA siguen dando su apoyo a que los batasunos, en su condición inequívoca de brazo político de la banda terrorista, tengan cabida en el juego político de Euskadi y se puedan beneficiar de las prerrogativas de cualquier otra fuerza política. Es decir, de nuevo se muestran partidarios como cuando Juan María Atutxa impidió la disolución del grupo parlamentario batasuna, en la legislatura concluida- de que los socios de la banda terrorista perciban fondos del Estado y con tales fondos puedan perpetrarse atentados mortales en cualquier punto de España para demostrar la fuerza de las convicciones y la capacidad de firmeza de las amenazas etarras. ¿A eso se llama recorte de libertades en Euskadi? Hay entendederas sublimes en Euskadi, ciertamente.