EL BALCÓN DEL PUEBLO
Habemus Papam
ENTRÓ EN la Capilla Sixtina, con música de Bach de fondo, como cardenal Joseph Ratzinger y salió como Papa, con el nombre de Benedicto XVI. Se invirtió la tendencia. La curia cardenalicia solía asegurar que quien entraba como Papa «in pectore», salía del cónclave como cardenal. No es el caso. Joseph Ratzinger, 78 años, alemán de Baviera, cardenal decano y prefecto de la Congregación para la Doctrina y la Fe, estaba en todos los pronósticos. El día antes, en la homilía previa arremetió contra casi todo lo que se mueve. Es el cardenal que dijo «no hay caridad sin verdad, ni verdad sin caridad», navegando entre dos aguas. Los 115 cardenales reunidos en cónclave, con la iluminación del Espíritu Santo, al que imploraron con el «Veni Creator Spiritu», lo tuvieron claro en la segunda jornada. Hubo fumata blanca y comenzó el volteo de campanas: ¡Habemus Papam!. El cónclave resolvió la elección en pocas votaciones a favor de Joseph Ratzinger. Venía siendo el guardián de la ortodoxia en el Vaticano, el máximo representante del ala conservadora en la Iglesia. Ya durante los funerales por Carol Wojtyla demostró que tenía los hilos del poder vaticano bien amarrados. Es fácil pronosticar que no era el favorito para los sacerdotes partidarios de la teología de la liberación y tampoco para las órdenes religiosas tradicionales. Con este nuevo Papa, Benedicto XVI, seguirán siendo especialmente influyentes en la Iglesia organizaciones como Comunión y Liberación, Opus Dei, Legionarios de Cristo y Neocatecumenal. Pero, en fin, esta historia ni siquiera ha comenzado. Y como los designios vaticanos, como los de Dios, son insondables, me ciño a lo local. Mario Amilivia, ha manifestado sus dudas sobre que León pueda seguir aspirando a ser Objetivo 1 en Europa. Tal y como formuló esas dudas, lo que realmente transmitió era desanimar el intento de seguir aspirando a ser Objetivo 1 en Europa como región leonesa. Dice el corregidor que la provincia leonesa está cerca del 79% de la media europea. Lo que no dice es que en cuanto perdamos las ayudas estaremos por debajo del 75%. Entonces tendríamos motivos para seguir dentro, pero estaríamos fuera. Y, sobre todo, olvida Amilivia que, aparte del porcentaje, hay un hecho objetivo a destacar: la permanente pérdida de población que ha tenido León durante los últimos años y el envejecimiento de los que se han quedado. Parece que Amilivia ha recibido el encargo de desactivar el movimiento para conseguir que la región leonesa sea Objetivo 1 en Europa. Se equivoca. Él no es el representante de la Junta en León. Y antes que afiliado del PP debe recordar que es el alcalde de la ciudad y senador por la provincia de León. Su primera obligación es defender los intereses de los leoneses. En este caso están en juego fortísimos intereses que se traducen en ayudas europeas de cientos de millones de euros. Todos los leoneses tenemos la obligación de intentar conservar esas ayudas europeas. Que no sea por no intentarlo. Es completamente inútil la técnica de volver el Plan Oeste contra ZP. Se cae por su peso, cuando el PP lleva 18 años en el Gobierno autónomo y tuvo durante ocho el de la nación. No sólo no elaboró ningún Plan Oeste, sino que León, Zamora y Salamanca están como están.