Diario de León

A CAMPANA TAÑIDA

Al hilo de dos manifestaciones

Publicado por
FERNANDO DE ARVIZU
León

Creado:

Actualizado:

AHORA todo el mundo dice que respeta a las víctimas el terrorismo. Bueno estaría lo contrario, pues no se trata de que Zp respete a las víctimas, que es su obligación, es que no puede usar su nombre para emprender negociaciones con ETA. «En mi nombre, No». Los cientos de miles de carteles que salieron al aire de Madrid decían exactamente eso. Tampoco es de recibo hacer hablar a los muertos. Como no sabemos su última voluntad, señor presidente, lo mejor es no suponer nada. O sea: que si quiere negociar no se sabe qué, es su responsabilidad, pero sin inventar coartadas de pie forzado. En su momento, tildé la moción del Congreso de «moción-trampa». Después de un mes largo, seguimos no mejor sino peor: con atentados que pudieron haber causado víctimas, los batasunos en el Parlamento vasco y Otegui poniendo condiciones al gobierno. La posibilidad de una tregua se esfuma, el adelanto electoral está por ver, pero parece que será sin ella. No quiero comentar las palabras del de ERC -«la política es para los vivos»- porque cierto es que algunos van de vivos por la política. Sí tengo que decir algo sobre las de Pilar Manjón. La defendí cuando intervino ante el Congreso. Habló -y bien- como presidenta de su asociación, pero parece que sus palabras fueron ensayadas en el tono, gestos, pausas y momentos de emoción, a veces contenida y a veces desbordada. Después, cada vez que ha hablado ha ido dando hachazos al prestigio que entonces ganó. Lo siento por ella, pues su tragedia solo merece comprensión y cercanía. Pero su tragedia no le sirve de escudo para que no pueda enjuiciarse lo que dice respecto de otros. Negar la condición de víctimas a los hermanos u otros familiares es muy poco decente. No es ella la única víctima, ni puede sentenciar quiénes merecen o no tal condición. Su dolor no le da ningún derecho a tasar el dolor ajeno. Parece poseída por el odio, como se ve en la espeluznante entrevista concedida a Mundo Obrero . Y el odio produce desvaríos. Por ese camino, acabará como una Hebe de Bonafini a la española. Y ahora, la lección de Salamanca. Las decenas de miles de manifestantes gritaron que no se creen las triquiñuelas ministeriales, pues lo que hay es una bajada de pantalones para seguir con el apoyo parlamentario de ERC. Y que donde los socialistas dijeron digo hace diez años, ahora dicen diego y encima ponen cara no sé si de ofendidos, de sorprendidos o de ambas cosas. Que la ministra anuncie un Centro de no sé qué, pero con los papeles fuera es como de chiste. Que el patrimonio común de los españoles sufra un indecente mercadeo por la exigencia de quienes odian a España y a todo lo que lleve tal adjetivo, debe producir vergüenza a toda persona decente. Y que el gobierno no rectifique demuestra que no tiene otro norte que seguir en el poder a costa de lo que sea. Ahora produce bastante risa que los hooligans gubernamentales digan que las manifestaciones son lo que son, pero lo decisivo es la mayoría parlamentaria ¿Es que no la había cuando gobernaba Aznar? ¿Por qué despreciaban entonces esa mayoría y apoyaban cuantas manifestaciones iban contra el gobierno legítimo? Como en la copla: «¡ay, Bernabé, quién te ha visto y quién te ve!».

tracking