Un asunto inquietante
GARZÓN fue el impulsor de la tesis de que ETA no era sólo el conjunto de sus activistas que empuñan la pistola sino todo el entramado social que el terrorismo había construido a su alrededor. Dicha tesis, cuya aplicación ha contribuido a aislar a ETA, había sido hasta ahora generalmente aceptada por el pensamiento jurídico y por los tribunales... hasta la última sentencia de la Audiencia Nacional, que ha condenado a 24 acusados de Seguí -la organización juvenil que sucedió a Jarrai- a penas leves por simple asociación ilícita. El asunto es grave porque, de prosperar esta tesis, habría que revisar toda la estrategia judicial antiterrorista. Pero quizá, más que apelar a la voluntad de los jueces, habría que introducir la formulación de Garzón en los Códigos. Algo que no se ha hecho hasta ahora.