TRIBUNA
Un merecido homenaje más allá de la política
LA INEXPLICABLE e injustificable postura de los concejales del PSOE y de la UPL ha hecho imposible que hoy, fiesta mayor de León, tributemos un merecido homenaje a las corporaciones habidas desde 1979, tal y como había propuesto hace meses. Anclados en el resentimiento y esgrimiendo argumentos que ya no convencen a nadie, los ediles de la UPL y el PSOE han impedido que hoy, fiesta de San Juan, pudiéramos celebrar un Pleno extraordinario que, pretendíamos, fuera un reconocimiento ciudadano a todos cuantos demostraron con esfuerzo, generosidad y espíritu cívico su servicio a los leoneses. En un Pleno celebrado el pasado lunes, en el que se debía ratificar la propuesta de dicho tributo, los votos de los concejales del PP y los de los no adscritos no fueron suficientes para aprobar la propuesta. Se requería, al menos, el acuerdo de dos terceras partes de la Corporación, aunque como alcalde siempre confié en que este homenaje saliera adelante por unanimidad. Pese a todo, en una jornada como la de hoy, quiero transmitir desde esta tribuna mi reconocimiento y el del equipo de gobierno que presido a todos los leoneses y leonesas que asumieron tareas municipales desde la Corporación constituida en abril de 1979 y las sucesivas (1983, 1987, 1991, 1995, 1999 y 2003). La lista es larga: 131 personas de todas las ideologías, entre ellas seis alcaldes, y 14 representantes de las entidades locales menores de la ciudad. Su trabajo, desvelos y espíritu cívico, sabiendo recoger e impulsar aquellos aires de libertad que marcaron la aprobación de la Constitución de 1978 y la celebración de las primeras elecciones democráticas el 3 de abril de 1979, adquieren hoy, transcurridos más de 25 años, una gran relevancia y siguen siendo un ejemplo para todos nosotros. La capital del viejo reino no sería hoy como la conocemos sin la entrega generosa y esforzada de todos cuantos han sido corporativos, bien en tareas de gobierno como de oposición. El Pleno extraordinario previsto para hoy iba a ser una fiesta democrática, una jornada para el reencuentro y la cordialidad entre amigos y antiguos compañeros de fatigas, más allá de las legítimas discrepancias ideológicas que enriquecen el debate diario entre gobierno y oposición municipal. Algunos han demostrado poca altura de miras intentando justificarse con una doble moral que les deja en evidencia. Cada uno tendrá que responder de sus actos porque se ha dañado la memoria y trayectoria de muchos leoneses y leonesas que fueron concejales y alcaldes en este Ayuntamiento. El expediente de concesión de la Medalla de la Ciudad en su modalidad de plata a los corporativos y presidentes de las juntas vecinales de Armunia, Oteruelo y Trobajo del Cerecedo, del bastón de mando y título de Miembro Honorario de la Corporación a cuantos ocuparon el puesto de alcalde -en su caso a título póstumo-- siguió el preceptivo trámite administrativo desde el pasado mes de abril. Se respetaron escrupulosamente todos los pasos establecidos en el Reglamento de Honores y Distinciones del Consistorio. Se nombró un instructor, se llevó a cabo el trámite de información pública (sin que se registrase reclamación o alegación alguna) y se sometió a informe de la Comisión Informativa de Régimen Interior, a la que asisten representantes de todos los grupos políticos. En esta Comisión, celebrada el 9 de junio pasado, todos los asistentes acordaron informar favorablemente la propuesta del homenaje. Nadie presentó objeción alguna. En una posterior Junta de Portavoces, antes del Pleno del pasado lunes, ninguno de los representantes de los grupos políticos indicó que fuesen a votar en contra como así sucedió finalmente. El homenaje pretendía expresar el reconocimiento de la ciudadanía de León al conjunto de personas que trabajaron para mejorar la ciudad en todas sus vertientes. La celebración del Pleno extraordinario en la Plaza de San Marcelo, junto a la Casa de Poridad y el Pendón Real de León, en el mismo lugar que lo hicieron aquellos ocho hombres buenos que, por carta-orden del rey Alfonso XI fechada el 6 de julio de 1345 crearon el primer Corregimiento, sería el mejor homenaje en una jornada como la de hoy. A quienes ahora de manera hipócrita se muestran preocupados por el destino de las medallas he de comunicarles que no se preocupen, que éstas quedarán depositadas en el Ayuntamiento a la espera de que se pueda realizar el homenaje público a los corporativos. Espero y deseo que la oposición no siga por este camino. La cerril oposición que está demostrando el PSOE y la UPL, que parecen lo mismo, no va a empañar en nada la ilusión y empeño con que trabaja el equipo de gobierno del Ayuntamiento leonés.