Diario de León
Publicado por
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS
León

Creado:

Actualizado:

11 DE SEPTIEMBRE, 11 de marzo y 7 de julio. Son tres fechas para la historia de la guerra declarada por el yihadismo contra las sociedaddes y el orden accidentales. El choque de civilizaciones que predijo Huntaington y lleva adelante la red de Ben Laden. Es la consecuencia de la frustración religiosa, cultural y material del mundo musulmán en relación con la hegemonía occidental. Se trata de un nuevo tipo de guerra, no convencional, sin declaraciones formales, sin reglas, sin ejércitos reconocibles, sin fronteras ni frentes, sin pretensiones territoriales, con los efectivos en la clandestinidad, con fuentes de financiación internacionales y en la que los objetivos son las poblaciones indefensas. Es el terror, el terrorismo. Las técnicas empleadas van del método más voluntarista y elemental como es el del hombre bomba al del suicida que pilota un avión contra las Torres Gemelas. El atentado de Londres se temía desde hace tiempo. Gran Bretaña era el tercero de los países cuyos presidentes se habían reunido en las Azores, el núcleo de la coalición contraria al régimen de Sadan Huseín: Estados Unidos había sido castigado antes de la guerra de Irak; España, después. Por fin, ahora Gran Bretaña. Ninguna capital es invulnerable frente a este tipo de guerra, y tampoco, por supuesto, Londres. Así que el 7-J, la capital que será sede de los Juegos Olímpicos del año 2012 sufría el jueves un castigo terrible de seis explosiones. No ha habido español que no haya comparado el atentado de Madrid y el de Londres, las explosiones en los trenes de cercanías y las provocadas en el Metro londinense. Pero, al margen de las similitudes y diferencias en relación con las técnicas de la muerte, lo que ha llamado la atención de los españoles ha sido la diferencia en el comportamiento de los partidos de la oposición en Madrid y en Londres. En España el Partido Socialista quiso entonces revertir contra el Gobierno el descontento de las gentes. Y lo consiguió. Y probablemente por ello ganó las elecciones generales del 14 de marzo. Muy distinto ha sido durante estos días la actitud de la oposición británica, como ya lo había sido la estadounidense con ocasión de los terribles atentados del 11 de septiembre. A la luz de estas experiencias la española produce auténtica vergüenza. Nadie acosó en Estados Unidos y en Gran Bretaña al gobierno de turno. Sólo en España. Con unas elecciones por medio. Habrá que recordarlo siempre y, por supuesto, no volver a hacerlo si la experiencia, impensable ahora mismo, vuelve a repetirse. Porque estamos en guerra y puede volver a suceder...

tracking