De nuevo, el ejemplo francés
DEBERÍAMOS tomar ejemplo de Francia, que ya ha anunciado que comenzarán a desarrollarse los reactores nucleares de segunda generación -el primero, en la central de Flamanville, al noroeste de Francia, entrará en funcionamiento en el 2012-; se ha exigido a la industria petrolera que incremente sensiblemente su capacidad de refino, ya que, como en todas partes, la falta de inversión amenaza con estrangular el mercado; se apuesta igualmente por las energías renovables, que a finales de esta década deberán satisfacer casi la cuarte parte de las necesidades eléctricas del país; y habrá incentivos fiscales para los coches limpios y los sistemas de calefacción alimentados por energías renovables. ¿No sería hora de que también aquí nos pusiésemos en marcha?