Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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LA CONFERENCIA de Presidentes autonómicos está prevista para el día 10 de septiembre, pero también está previsto que por mucha buena voluntad que tengan no podrán resolver el problema extraordinario, y la polémica no menos exagerada, que se ha planteado con el asunto de la financiación sanitaria. El déficit actual es de 4.000 millones de euros. Además, como hay muchos presidentes, cada uno podrá hablar sólo durante diez minutos. Están obligados a la síntesis, del mismo modo que en los mítines les es forzoso extenderse cuanto más mejor. El problema no es de austeridad verbal, sino de austeridad económica. Una de dos: hay que enfermar menos o hay que gastar menos en los enfermos. Curarse en este país, y en cualquier otro de su entorno, es caro. Realmente muy caro. Incluso curarse en salud, que es la gran fórmula de la medicina preventiva. La verdad es que desde la infausta llegada del euro no hay nada barato, excepto el coste del despido laboral. Somos el país de la OCDE que más ha reducido esos costes desde el año 1988 y podemos presumir de que no resulta gravoso agradecerle a alguien los servicios prestados e insinuarle que el sitio que debe ocupar el engranaje social es la puñetera calle. Como no crezca el dinero, la Conferencia de presidentes sólo servirá para hacerse fotografías, a ver si el más fotogénico se atreve a mandarle una dedicada al titular de Hacienda con el conocido texto de «remitan fondos». Tampoco sería mala idea la de promover una ley que no permitiese a los ciudadanos contraer enfermedades cuyo tratamiento exige cuantiosos desembolsos para las arcas públicas. Las hay benignas -yo he conocido a alguna gente que ha muerto al sufrirlas- que no hacen indispensable grandes dispendios en farmacopea. Además, hay personas que si no fuman, no beben, hacen gimnasia y llevan una alimentación equilibrada, gozan de la misma buena salud que las que, haciendo todo lo contrario, nunca se han puesto malas. Habría que seguir su ejemplo para no sentirse culpables del déficit sanitario que parece que nos arrastra y nos mata.

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