Diario de León

LA BRÚJULA

La vieja España y la milonga de Aznar

Publicado por
FABIÁN ESTAPÉ
León

Creado:

Actualizado:

HAY DÍAS EN LOS QUE la lectura de los dos grandes periódicos argentinos, Clarín y La Nación , compensa de otras molestias; y molestias suelen brindar los cada vez más aductores a la costumbre de diagnosticar -y lo hacen en mayúsculas, desde luego- sobre lo que los primeros regeneracionistas denominaban con gusto los «males de la patria». Los diagnósticos eran unánimes: España estaba dando las últimas boqueadas; el viejo Estado acunado por Fernando e Isabel (ya saben: tanto monta, monta tanto...), una España capaz de realizar, en el transcurso del maravilloso año 1492, la conquista de Granada, ocurrida el 2 de enero, y de descubrir el Nuevo Mundo, el 12 de octubre, también de ese mismo año, ahora se descuartizaba, o lo descuartizaban, seres malévolos, generalmente habitantes de la periferia. La boda de homosexuales sería en ese pensamiento otra manifestación de eso que llaman la «balcanización» de España... Valga la necesidad pedagógica de poner en guardia a los actores frente a semejante cuadro de desgracias. A mí, la simple utilización de la palabra «balcanización» me trae inevitablemente a la memoria a un gran predicador de catástrofes, el señor Pío Moa. Pero aún me producen una cierta urticaria las declaraciones igualmente catastrofistas del señor José María Aznar -de tristes recuerdos para una gran mayoría de los ciudadanos- que en un desplazamiento a Hispanoamérica acudió con un respetable volumen de sus últimas cogitaciones suponiendo que a más visión catastrófica, mayor demanda de libros que vienen a ser el Nostradamus que revela, con precisión matemática, del «Manel, tecel, fares» de la vieja Hispania. Y la cuestión no es en absoluto baladí. Ni mucho menos. Estos auténticos profetas del desastre suelen actuar de vendedores-comisionistas lejos de sus lares. No puedo evitar la consulta de las primeras manifestaciones de pensamiento político del señor José María Aznar, en su Logroño inicial. También entonces pronosticaba ya toda suerte de desventuras si no se corregían ciertos defectos -graves a su juicio-, eso sí, del partido oficial o único. El señor José María Aznar, en textos reproducidos por el semanario El Siglo, firmaba sus colaboraciones con el lema «El Falangista Independiente». Sin duda alguna, en ellos existe nutrida doctrina política para el binomio Ángel Acebes-Eduardo Zaplana.

tracking