TRIBUNA
La Iglesia y el pendón del pueblo son
NOTICIAS suyas, señor Obispo, parecen llegar de otros tiempos con esta carta y actuaciones en nuestra iglesia. Legiones Eclesiásticas (no sé si de María) vinieron a nuestra parroquia este sábado para coartar a representantes de entidades religiosas que opinaron sobre un problema y el sentir de Puente Castro. Y se repartió su carta en mano a los que durante el fin de semana han acudido a las distintas misas. Llenando la iglesia el sábado día 29 con personas de fuera de la Parroquia. ¿Acaso por ser asociaciones públicas de fieles católicos no pueden sentir, opinar y apoyar una petición de este tipo para beneficio suyo y de su barrio? La gente normal, por si no se ha dado cuenta, vive del comentario, de la relación personal, muchos son los que hablan en toda la ciudad de un lugar vacío, enorme, con tres capillas (el seminario), ideal para no discriminar -beneficiando a otros- a los de Puente Castro y al resto de los católicos con este problema caído del cielo, y donde no hay lugar para regalar nuestro esfuerzo, el de nuestros antepasados, sin tener derecho a usarlo el barrio para beneficio único del barrio. No nos ponga reos ni víctimas que causen pena, pues todos no expresamos de igual manera el disgusto y circunstancias que se dan en este caso concreto y donde son demasiadas las casualidades y datos que omite en su carta. La gente no tie ne que ocultar su disgusto aunque «comulgue». Las maneras ¿también las dispone el Párroco o el Obispo? Su vocación es servir, no disponer... Quiere separar demasiadas cosas, religión, sociedad, poder, beneficio, conciencia, sin implicarse. Puente Castro reclama con argumentos más que sobrados y dignos algo que siente suyo, pues: «La Iglesia y el pendón del pueblo son». Como ayer alguien recordaba de un dicho de nuestras abuelas. Nuestras asociaciones religiosas, deportivas y sociales se distinguen pro girar en torno a las mismas personas, pues todos somos como un pueblo, con el sentir de un pueblo y así lo considera la mayoría de los leoneses, al igual que usted cuando en una visita con motivo del homenaje brindado al párroco don Valentín Trancón, se dio a la confusión de mirar nuestra situación entre los pueblos de la Provincia a pesar de haber visitado el barrio ya, según nos comentó entonces. También hablamos aquel día sobre qué era lo que Puente Castro pensaba y sentía y cuál era la opinión general de los vecinos sobre su Iglesia vieja, porque -dijo entonces- le importaba saber qué pensaba el pueblo. A pesar de ser válidos los portavoces del barrio en aquel día en que vio homenajeado a uno de los suyos, con todo el respeto y agradecimiento de Puente Castro y de sus representantes, vemos sorprendidos cómo en esta ocasión no sirven los sentimientos y peticiones que le intentan transmitir los representantes de los distintos colectivos religiosos, sociales o deportivos. Todos con los sacramentos recibidos de manos de la iglesia, ¡se lo aseguro! Y si me apura un poco más la mayoría recibidos en la vieja iglesia de San Pedro. (Es que brota el recuerdo, perdone). No es tan difícil de entender que a los de Puente Castro nos duela que, a pesar de ser un barrio obrero de los más humildes de León, y que ha cubierto con creces las necesidades de la Iglesia -porque: «Iglesia somos todos»-, se le intente imponer esta sinrazón ignorando documentos firmados, fechas y hechos concretos, casualidades en exceso y promesas -bien políticas, bien eclesiásticas-, incumplidas. Y no se tenga nada que comunicar a los que llenamos la Iglesia con nuestros bautizos, comuniones, confirmaciones, bodas, funerales... Porque, esto se practica también en Puente Castro, no crea... Aunque formemos parte de asociaciones de todo tipo. Los bolsillos casi vacíos de nuestra gente -le recordamos-, aportaron grandes cantidades, dentro de sus humildes posibilidades, para retejar el viejo templo, y llevar a cabo el nuevo: bancos, forja, mármoles, escayola, electricidad, etcétera, etcétera. Todo aportado por gente de Puente Castro. Fe ligreses que de buena fe -repito- colaboran, personas que dan su tiempo cantando, catequizando, etcétera... Puente Castro es así. Siempre ha sido así de generoso auque, con la estrechez de miras que muestra hacia nosotros y nuestros sentimientos, costumbres y raíces, a ratos arrepentidos... Le informamos también, que un colectivo de personas inmigrantes tienen su iglesia ubicada desde hace casi un mes en el barrio costeada con su dinero y sus esfuerzos, nadie se ha metido con ellos. Las cofradías y distintos colectivos siempre han querido usar su vieja iglesia, esto no es nuevo, más añadimos un sentimiento de historia, de arraigo, de identidad, de recuerdo que habla de antepasados, de necesidades, de esfuerzos, de algo que se transmite como memoria colectiva y que no queremos regalar a nadie porque a nosotros, que llevamos tiempo necesitando, solicitando y esperando, nadie nos regala nada y siempre perdemos identidad. Es más, ni se nos tiene en cuenta ya que -en esta ocasión- a quien hemos entendido, atendido, ayudado y sostenido, se niega a escucharnos, entendernos y apoyarnos como que fuera un delito la utilización de la Iglesia vieja para actividades que no sean el culto, olvidando y omitiendo de nuevo que ha sido dedicada para todo tipo de usos: almacén, gimnasio, carpintería... a pesar de nuestro dolor y necesidades. El Camino de Santiago también pasa por aquí, es más, empieza aquí a la entrada de León que es por Puente Castro ¿por qué no mostrar nuestra historia, nuestras históricas cofradías, aprovechar las posibilidades del viejo templo y que reviertan en beneficio de Puente Castro? Lo demás, las añadiduras y conjeturas suyas, sirven si cabe aún más para sentir y reafirmar la identidad de Puente Castro... a todos nos duele que no se aprecie nuestro esfuerzo, que se valgan de nuestra buena voluntad y no nos tengan en cuenta, que nos carguen en la conciencia motivos ajenos a nuestra intención, y pongan zancadillas en la tranquilidad de nuestro barrio, pretendiendo así no tener responsabilidad en los graves problemas que están provocando. Sobre el consistorio y la Corporación, esperamos que teniendo constancia de las necesidades de Puente Castro desde hace tanto tiempo, sepan comprender nuestra postura como afirmaba ayer el alcalde, Mario Amilivia, y que apoye y trabaje a favor de nuestra petición.