Diario de León

TRIBUNA

Los niños pierden el tren de los Reyes

Publicado por
EMILIO SUAREZ GARCÍA
León

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... Y no sólo los niños, abuelos y familias, leoneses y visitantes, todos perdemos una bonita tradición arraigada en la memoria durante tantos años, que ha logrado de la cita, una tradición. Tras mucho esfuerzo por lograr asentar un tren único en España, se puede dar por perdido por «innovaciones políticas» navideñas, ajenas a la Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril. El año pasado, las imprevisiones a las que fue ajena esta Asociación, conllevó a que se solventaran los problemas de la revisión del tren en los talleres tan solo unos días antes del evento, si bien ALAF tuvo que asumir los casi 600 euros que supuso tal revisión, algo que Renfe no condonó en tal ocasión. Por lo tanto, conviene resaltar, que prácticamente se realizó el «Estrella de Oriente» por el empeño y voluntad de ALAF, puesto que a pesar de ser la parte con menos recursos y más carencias de medios, fue la que aportó dos locomotoras (Mikado y 7766), cinco coches de viajeros, quince personas para conducción, control, y decoración del tren, que son voluntarios no remunerados e incluso piden días de sus vacaciones para realizar el «Estrella de Oriente», pero pareciendo poco esto, además ALAF, hubo de pagar unas tasas de casi cien mil de las antiguas pesetas. Es decir, para conocimiento de los leoneses, conviene resaltar, que el Tren de los Reyes se financió y funcionó los pasados años, más por el esfuerzo y constancia de los componentes de ALAF que por las facilidades institucionales aportadas. Este año que nos ocupa, las cosas podrían haber sido diferentes. En el mes de noviembre, ALAF toma la iniciativa de de escribir a todas las partes implicadas para la realización del tren, sin corresponderle propiamente, ante una pasividad generalizada. A dicha carta solo responde ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), que se presta a colaborar aportando la estación, circulación, seguridad, adornos de los trenes etcétera. El Museo Nacional Ferroviario no cobraría la circulación en vía y el Ayuntamiento de Santovenia, aportaría su ayuda como en años anteriores. Sin embargo, el Ayuntamiento de León y Renfe Operadora no contestan. La sorpresa viene cuando desde la Concejalía de Fiestas se pone en cuestión la realización del tren, por la no exención de tasas de talleres por parte de Renfe, si bien, ya en el mes de agosto, Cristina Gómez, aseguró que no se realizaría el tren, ante varias personas durante la celebración de las Fiestas de Oteruelo, por lo tanto, resulta paradójico, que si realmente las tasas hubieran sido el problema, la Concejala no se pusiera a trabajar en ello meses atrás, para asegurar el tren. La «innovación del helicóptero», por lo tanto, no se ha fraguado en estas fechas, sino que viene de meses atrás; la supresión del «Estrella de Oriente», estaba ya decidida, a pesar de las argumentaciones esgrimidas desde el Ayuntamiento. Desde ALAF, siempre hemos considerado que la mejor forma de justificar un museo ferroviario para León, es aportar trabajo y esfuerzo que legitime tal finalidad para el bien común de todos los leoneses. Pero si no se permite, ni se potencian actividades que propicien la actuación y participación del potencial humano que en nuestra tierra poseemos, por parte de las instituciones que tendrían que promoverlas, los apoyos oficializados en voluntades y discursos para crear el tan prometido «Museo del Ferrocarril», quede en una declaración de buenas intenciones o en agua de borrajas que es similar. Desde nuestro punto de vista el helicóptero resulta algo poco participativo, salvo que suban al mismo 500 personas como nosotros hemos hecho con tanta ilusión año tras año. Transportando a niños y no tan niños sobre nuestros coches y locomotoras entre miradas de asombro, perplejidad y sorpresa. Si bien es cierto que para gustos están los colores, el helicóptero resulta ser para algunos un espectáculo de espíritu poco Navideño, para otros ciertamente ligeramente snob. El caso es que se ha tocado la sensibilidad de los casi 500 socios de ALAF que tanto trabajo altruista han puesto siempre a disposición de todos los leoneses, la de muchos ferroviarios y la de muchos vecinos del barrio de El Crucero, que tan arraigado tienen a «su» tren. A pesar de todos los esfuerzos realizados, con gestos semejantes, queda claro que a pesar de las numerosas palmadas en la espalda recibidas, ALAF sigue sin ser profeta en su tierra para las instituciones. Las formas no han sido las idóneas, y las explicaciones no han sido convincentes. Demasiadas «innovaciones» pueden terminar con el vaporoso «Estrella de Oriente», un tren tradicional que muchas ciudades para ellas quisieran. ¿Qué sucedería si el tren lo solicitaran de otros lugares y León lo perdiera? Como de costumbre, nuevos lamentos, por «innovaciones» de los propios leoneses, que nuevamente, dejan escapar su tren. Al menos con esta carta queremos explicar a los leoneses, que si el tren no resopla vapor, no es por los Amigos del Ferrocarril de León. Todo estaba apunto hasta que aterrizó un helicóptero que apagó el fuego de la locomotora de vapor. Niños, abuelos, familias y visitantes, nosotros al igual que vosotros, también lo sentimos.

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