EN POCAS PALABRAS
El Año Mozart
LOS PAÍSES tradicionalmetne melómanos de centroeuropa, y en especial Austria, van a demostrarnos una vez más, con el Año Mozart, que la música no es sólo cultura viva sino una fuente de ingresos. Los festivales de Bregenz, por ejemplo, producen unos beneficios que multiplican por ocho los costes y el tradicional Baile de la Ópera reporta al Estado austríaco un fijo de 17 millones de euros. Eventos que atraen atraen ingentes cantidades de turistas de alto poder adquisitivo y encuentran por añadidura muy fácilmente grandes patrocinios empresariales. Nuestro país no tiene, es evidente, la tradición melómana de Austria pero el ejemplo centroeuropeo podría servir aquí de pauta, si de verdad queremos pasar del turismo de sol y playa a otro de mayor calidad.