Diario de León
Publicado por
FABIÁN ESTAPÉ
León

Creado:

Actualizado:

LA SESIÓN de la Diputación Provincial, destinada a escuchar la propuesta del consejero Tomás Villanueva, con arreglo a la cual se introduciría una modificación -sobre todo para León- de los fondos adicionales o complementarios asignados por el Gobierno para León, Zamora, Salamanca y Ávila (un total de 900 millones de euros ha logrado), hecho casi inédito, ha sido la negativa de las fuerzas políticas. Me consta ya desde un principio, que ha resultado imposible aprobar una caprichosa medida que frenaría el Plan destinado a impulsar el desarrollo de León, Zamora, Salamanca y Ávila. Esta primera reacción, que comprende a sensatos diputados del Partido Popular, aporta nuevos argumentos a los muchos que creen y sienten que la situación de subdesarrollo, singularmente de León, arranca de un cambalache político, y que conste que deseamos los mayores éxitos a Rodolfo Martín en su ansiada presidencia de Sogecable: Pero una cosa es comprender e incluso personar una pirueta política y otra defender los legítimos intereses de una Región -la de León principalmente- que no ha podido subirse al carro nacional del desarrollo ¿Se trata ahora de distinguir entre viajero de primera, singularmente vallisoletano? ¿O se está dispuesto a auxiliar las fuerzas endógenas de estas tierras?. Muchas veces, y seguramente en mi condición de economista profesional, con anaqueles a la vista y libertad de consulta, estamos muy lejos de la grey que dirige o se alimenta de lo que dice uno de los primeros economistas españoles, Enrique Fuentes Quintana, para más señas, natural de Carrión de los Condes, llamaba «economista bajo palabra de honor». Algo habrá de eso cuando adelantados de la Junta de Castilla y León ven sus rifirrafes con su personal, rebatidos y con costas. Mal va la elección. Y como de economista se trata quiero afirmar aquí que ningún economista español que se precie, y exento de la esclavitud que produce pertenecer a una plantilla, niega que la construcción de la comunidad más extensa de Europa ha cercado focos de desarrollo como es, principalmente, el de León. Les he de comentar para terminar por hoy que John Kenneth Galbraith, casi centenario en su retiro de Harvard me contaba que para disponer del economista que cree necesita, basta el político de secano y basta con adquirir un loro, que con pocas semanas se le enseña a decir «demanda y oferta». Si el plumaje es vistoso ya se tiene el señor ideal. Ahora, con lo que acaba de suceder dejemos al loro y a sus plumajes, y pensemos también que a las mayorías absolutas suele sucederlas el error absoluto.

tracking