EL REINO DE LA LLUVIA
Lo preocupante
YA DECÍA YO que esto del Estatut de Cataluña no era lo que más nos preocupaba a los españoles. Porque ni el taxista, ni el peluquero, ni la panadera me sacaron nunca el tema de la financiación, ni el del techo competencial de los catalanes. Ni tan siquiera les oí hablar del preámbulo, ni tampoco del principio básico de la solidaridad. Por eso tenía la impresión de que toda esta borrasca del Estatut era cuestión de unos cuantos que la alimentaban. Y las sospechas eran ciertas. El Centro de Investigaciones Sociológicas ha venido a ratificarlo. En su barómetro de diciembre deja claro que lo que más preocupa a los españoles, al 49%, es el paro. Después, la inmigración, al 29,4%. El terrorismo de ETA, la inseguridad ciudadana, la vivienda y los problemas económicos son, por este orden, las otras preocupaciones. Y la reforma de los estatutos y los nacionalismos le preocupa al 2,4 y al 2,8%. Los medios de comunicación nos hemos empeñado en dedicar el último año a informar y analizar todo cuanto ocurría en torno al Estatut. Aunque para eso estamos, también tenemos delito. Pero peor es lo de nuestra clase política, toda si excepción, que se ha empeñado en darnos la matraca con lo de los rendimientos de los tributos estatales, las exenciones y las reducciones. Que ya ven lo que nos importa. Zapatero, Rajoy y sus muchachadas van a tener que replantearse qué es lo que le preocupa a la sociedad. Y preguntarse si a los que no tienen trabajo, a los que viven aterrorizados o a los que el sueldo no les permite comer a fin de mes, se les puede seguir hablando de unidad de mercado, diversidad, realidad nacional y mecanismos de solidaridad.