Filtraciones del Consejo de Estado
EL MÁXIMO ÓRGANO consultivo del Estado ha incurrido, él también, en el vicio de las filtraciones, una práctica poco ortodoxa que socava inevitablemente el prestigio del filtrador. Ha comenzado ya en la sociedad un debate sobre la reforma constitucional que ha tenido que basarse en un informe de la Comisión de Estudios del Consejo -formada por letrados, es decir, por expertos técnicos- que no ha sido ni debatido ni mucho menos aprobado por el pleno de la institución, y que no tiene por tanto la menor firmeza. Así las cosas, y puesto que el material filtrado se ha convertido ya en instrumento para atizar la polémica, siempre quedará la duda de cuáles han sido las verdaderas intenciones del autor de la filtración. El Estado sale desprestigiado de semejante aventura.