Yak, revelaciones escandalosas
EL ACCIDENTE del Yak-42, en el que murieron 62 militares que regresaban de Afganistán al estrellarse su avión en Turquía, ya ha sido objeto de una primera sentencia en vía civil dictada por tribunales españoles: el juez ha fijado una horquilla de indemnizaciones que oscila entre más de 8.800 euros y 131.000, según el grado de familiaridad. La sentencia saca a la luz detalles del vuelo que muestran la impreparación de la tripulación -el ingeniero de vuelo, por ejemplo, tenía caducado su certificado profesional y médico- y las condiciones límite en que se encontraba el propio aparato. Los familiares están satisfechos porque se esté avanzando en el esclarecimiento de la verdad y en la depuración de responsabilidades, aunque en estos momentos les «repugne hablar de dinero».