AL TRASLUZ
Entre caballeros
EN EL DISCURSO pronunciado por el Príncipe ante las víctimas del terrorismo hay una frase clave: «nunca habéis respondido a la violencia con la violencia». Efectivamente, esta actitud define la nobleza de la sociedad española, que siempre ha actuado respetando los valores democráticos y con un sentido casi sagrado de la serenidad colectiva. «Nunca habéis sustituido la esperanza por la desilusión, nunca habéis renunciado a la razón y a la justicia para acabar con el terrorismo», añadió, quizá con mensaje subliminal. Siempre he mantenido que tanto socialistas como populares han escrito y escriben las páginas más heroicas de nuestra democracia, con su comportamiento en el País Vasco. Desgraciadamente, no es posible esperar de los terroristas gestos de caballerosidad , pues no son caballeros. Zapatero no ha debido aventurar que la violencia terrorista « pudiera estar en el principio del fin». En un gobernante valoremos su oratoria, pero aún más su silencio. No obstante, algunas críticas recibidas sobrepasan los límites de lo razonable, y caen en el odio. El Partido Popular tiene mucho que decir y saber sobre tan importante cuestión, pero tampoco puede olvidar que también las calles se empañaron con sangre socialista. Tan importante tema exige de los dos grandes partidos nacionales lo mejor de sí mismos, pues tanto en José Luis Rodríguez Zapatero como en Mariano Rajoy es posible la caballerosidad, esa que otros no tienen ni tendrán. Nunca hieras al herido. Y aquí los heridos son las víctimas. Y el enemigo a vencer, los terroristas. Todo lo demás, es ya negociable. O casi todo.