EL RINCÓN
Opando, que es gerundio
EL GALLINERO político lleva meses y meses con algún que otro cacareo que al público contribuyente y peatón no nos ha servido precisamente de espectáculo ni reconfortante, ni edificante, ni siquiera recreativo, aunque sólo sea porque tus impuestos y tus expectativas no son para que se monten políticas de gobierno en que tendría que esperarse algo más de definición previa de lo que sí y de lo que no, ni para políticas ¡es un decir! de oposición en que lo único claro es la perrencha del no airado y sin excepción. Y ahora nos pilla la opa de la eléctrica alemana E.On con pelotera que va a dejar chica a la que nos traíamos con la catalana Gas Natural y los muchos dimes y diretes de influencias, preferencias y otras menudencias a resumir en que dicen que dijeron que la tal opa de Gas Natural era medio Estatuto de Cataluña. Un buen criterio para decidir entre opas es que estamos en Unión Europea con un largo patatín y patatán de mercado libre y sin enjuagues de la política. Otro buen criterio es que los accionistas de Endesa están en su derecho a revalorizar su acción y su beneficio de acuerdo con la mejor oferta en mercado libre y por la misma razón por la que nadie de los que ahora tanto pían les va a compensar las pérdidas, si sus acciones se vienen abajo. En fin, lego en economías, me da cierta aprensión ver cómo se engolan algunos con apelaciones a altos valores estratégicos nacionales y no se les cae España de la boca y la boca se les llena de España, y ni siquiera se considera la posibilidad de que España, es decir, el interés y el bienestar de bastantes o muchos españoles, que son lo que importa, salgan ganando con una empresa de cuya capacidad y eficacia parece que no se duda. Días atrás releía al Padre Feijóo y su Teatro crítico , Tomo III, Discurso X, Amor de la patria y pasión nacional . Decía el fraile que en algunos ese amor a la patria o pasión nacional le parece un «afecto delincuente». Como dejó dicho esto allá por 1725, hay que tenerlo por profeta lúcido y lucido de la escena del político de ERC dándole caña a la opa alemana en nombre del «interés nacional» de España.