Laureles y fracasos
EL FINAL de la temporada de fútbol, tiempo de recoger los laureles y los fracasos, ofrece un saldo desigual, que llena de gozo a algunas aficiones y de frustración a otras. Junto a la proeza del Villarreal, los dos grandes clubes, el Madrid y el Barcelona acaparan el protagonismo pero por razones opuestas. En tanto el Barcelona, bien dirigido y gestionado, con un juego atractivo y de alta calidad, se ha ganado ante el Milán el derecho a disputar la final de la Copa de Europa, el Real Madrid, que asistió hace semanas al abandono de Florentino Pérez, gran empresario pero pésimo gestor de fútbol, atraviesa un momento muy delicado, con la dimisión del frágil sucesor, Fernando Martín, y la apertura de un proceso electoral que debería dar estabilidad a un club que, desde luego, no está en sus horas más altas.