Publicado por
José Antonio Maté Martín Secretario de Afiliación DEL PARTIDO POPULAR EN Leó
León

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Según se referencia en el Nuevo Espasa Ilustrado, la definición de «promesa» es la expresión de la voluntad de dar a uno o hacer por él alguna cosa. Los estudios estadísticos y datos aparecidos en las últimas fechas inciden en el desprestigio de la sociedad de a pie hacia la clase política y la escasa valoración que tienen los ciudadanos hacia los partidos políticos, las instituciones y las personas que les representan. Y digo esto con cierta preocupación y pesar. Uno de los elementos que se viene sucediendo con cierta asiduidad en este país es que el político de turno lanza por la boca promesas que generan en los ciudadanos ilusiones, expectativas, sueños, esperanzas y deseos que luego se desvanecen por su falta de cumplimiento y su repentino olvido. Así, el político que más ha conjugado el verbo prometer (de la segunda conjugación), en sus dos variantes en primera persona del singular y plural (yo prometo, nosotros prometemos), sin lugar a dudas ha sido el presidente del Gobierno de este país llamado España, José Luis Rodríguez Zapatero. Prometió en campaña electoral de las elecciones generales, en el frio febrero de 2004, en aquel Pabellón de los Deportes de León abarrotado de paisanos; prometió en aquel caluroso julio del 2004 en un Consejo de Ministros celebrado en el Hostal de San Marcos, y también prometió públicamente el bautizado como Plan del Oeste para León. Innumerables promesas y compromisos, numerosas páginas en los diarios y muchos minutos en las ondas informativas. En aquellas fechas se hablaba sin descanso de proyectos y cifras de euros. «A León le ha tocado la lotería», llegó a decir un político socialista que pretende otra vez más ser presidente de esta comunidad autónoma. Quién no recuerda promesas como el Inteco, la Ciudad de la Energía de Ponferrada, el Cuartel de la Guardia Civil en Villablino, las dos Comisarías (Astorga y San Andrés del Rabanedo), viviendas sociales en León, la rehabilitación del Centro Arau, el Plan Director Conservación de la Muralla, la Sociedad del Conocimiento Sierra Pambley, el Centro Cultural Lyda en Astorga, las inversiones culturales en la Vía de la Plata, los dos Paradores en Laciana y Vega de Espinareda, la supresión del paso a nivel del Crucero, el AVE, la ampliación de la pista del Aeropuerto de León, la ronda Sur (2ª Fase), la prolongación de la Ronda Este, la depuración integral del Órbigo, la Autovía León-Valladolid, la supresión de los peajes, el Palacio de Congresos en León, el Centro Logístico de Onzonilla, el parque temático del Motor de la Bañeza, San Glorio, La Peregrina de Sahagún, la Reapertura de la Vía de la Plata, la Ponferrada-La Espina y la Autovía Ponferrada-Orense, las conexiones, etcétera... En fin, todo un elenco de compromisos con los leoneses y leonesas, de nuestro paisano Rodríguez Zapatero. El día 15 de abril del 2004 en el discurso de investidura, y por boca del presidente José Luis Rodríguez Zapatero se pronunciaron las siguientes palabras: «Los ciudadanos nos exigen a los políticos que seamos fieles a nuestras promesas. Esta exigencia es para mí, la más apremiante, la más obligada. Haré honor a la palabra dada». Pues bien: han pasado ya 750 días desde aquellas palabras, justo 18.000 horas, y la realidad es que, a fecha de hoy, los leoneses no pueden ver con sus ojos ninguna de estas promesas, tampoco pueden pisar ni disfrutar las mismas, e incluso, lo que es peor, es que faltando menos de la mitad de la legislatura desgraciadamente será difícil que se hagan realidad a lo largo de los próximos meses. Los vecinos tenemos la obligación de solicitar a su autor sus cumplimientos. Hasta ahora se ha utilizado cansinamente el verbo prometer y esperamos que ya toca pasar a la tercera conjugación de los verbos cumplir y exigir, Cada día que pasa son más las personas que se dan cuenta de que hace meses algunos prometieron muchas cosas, numerosas infraestructuras, actuaciones y millones de euros, y la realidad es otra bien distinta. Ningún ciudadano de buena fe puede recordar y memorizar una sola de las actuaciones que Zapatero ha realizado en nuestra provincia hasta la fecha. Mientras, se nos dice que desde el Palacio de la Moncloa se ha creado una Comisión de León, cuyo objetivo es agilizar e impulsar los proyectos de la provincia de León. Me pregunto ingenuamente: ¿Tan retrasados están los proyectos de esta tierra? ¿Han tenido que pasar veinticinco meses para que los gobernantes socialistas se den cuenta que nuestros compromisos sólo son compromisos? ¿Necesitan los socialistas crear comisiones y mesas de trabajo en Madrid para que se cumpla la palabra dada por el paisano Rodríguez Zapatero? Llego a la misma conclusión a la que ya han llegado otros muchos antes que yo: «Prometer es gratis».

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