Partidos desnortados
LOS PARTIDOS políticos, cauces principales de la representación política según la Constitución, han perdido sus vínculos de cercanía con los ciudadanos. Las grandes querellas con que nos obsequian estos días no tienen nada que ver con las circulaciones sociales, no traducen en absoluto contiendas semejantes en la sociedad civil. De donde habrá que deducir que la clase política se ha inventado en buena medida su propio universo, en el que escenifica comedias y dramas inventados, sin demasiada conexión con la realidad. ¿Quiénes se han creído que son estos emisarios nuestros, sostenidos con nuestro dinero y arrogantemente autónomos, como si no estuvieran obligados a rendirnos cuentas con puntualidad y diligencia? No, la política no son ellos mismos, es otra cosa.