CUENTOS DEL SIGLO XXI
En los vestuarios
Miércoles 14, 13 horas, Alemania. Vestuarios de la selección española de fútbol. - «Llegó la hora de la verdad, muchachos. Vamos a ver si actuamos como un solo hombre, como una unidad de destino en lo universal, nada de exacerbar las particularidades. Unidad es la palabra, que no consigan desarticularnos». - «Míster, ¡qué labia! me deshago. Me recuerda a García Lorca cuando hablaba del «esqueleto de aire irrompible que une las regiones de la península...». - «Sí Reyes, esa misma debe ser la esencia de nuestro juego. Hilos trenzados, telaraña que enreda... y ataque mortal». - «¡Olé mi técnico, viva mi pueblo fino y sabio, viva Andalucía, nacionísima de María Santísima!». - «Y tú Puyol olvídate de jugar con barretina. Arrímate a la banda izquierda que es lo tuyo, pero por dentro». - «¡Recojons míster! Me la ha regalado el meu fil, la barretina. A más a más es una ocasión de oro para resaltar ante el món la profunda unitat que representa el largo camino a la Espanya plural...». - «Carlos, aparca la vena patriótica del pantomaca y saca la herencia temperamental de la que hablaba Sánchez Chándal; sacudiros el síndrome de cuartos, no desfallezcáis; pensad, chicos, que sois depositarios de los últimos secretos y poderío de esa viejísima y compleja sustancia que llamamos España¿». - «Míster, disculpe, uno, en su modestia, algo ha leído: no es Chándal, es Albornoz». - «Igual tienes razón Xabi, los años no pasan en balde. Constato que las alubias de Tolosa no sólo tienen hierro sino mucho fósforo. Pues claro, chicos, sois mucho más que fútbol y músculo, sois la quintaesencia del enigma histórico, crisol donde se funde el admirable pretérito que hoy nos marca el rumbo histórico y el enemigo a batir: Ucrania. He dicho». - «Meter goles no metemos muchos pero hay que ver lo que se aprende en el vestuario con este hombre. Me se erizan los pelos». - «Y que lo digas, Cañi».