AL TRASLUZ
Caballeros empresarios
HELIOS RECIBE hoy en el Hostal San Marcos el premio Familia Empresaria. Conozco desde hace años a Rafael Pérez, no tanto porque me encanten sus mermeladas y demás productos, sino porque nuestro común amor por la pintura. Es un buen ejemplo de que en esta vida el mejor negocio es ser buena persona, y esta familia lleva ya muchos años recogiendo el beneficio de ser querida por sus muchos amigos, entre quienes me cuento; esa calidad humana es una impronta, un toque, como en otras familias lo son las malas pulgas o los aires de grandeza. Si la memoria no me falla, la empresa es llevada entre cinco hermanos, con la eficaz incorporación de nuevas generaciones. Donde otros marcarían férreas distancias jerárquicas, Rafael es un hombre accesible y hasta humilde al exponer sus opiniones, incluso en aquellos temas en los que es autoridad. Nada hay más triste que la riqueza que no genera riqueza. No es el caso de esta familia empresaria cuyo éxito a lo largo de más de cien años se debe tanto de su valía para los negocios como a sus valores humanos. La sobriedad que nos caracteriza a los castellanos y leoneses no ha de ser un fardo insalvable para que les reconozcamos su importante contribución al desarrollo económico de la Comunidad. Los Helios, pues la marca es ya apellido, son muy buena gente . Y, en efecto, el mejor negocio es ser buena persona, pues el corazón también puede entrar en bancarrota, aunque la cuenta corriente tenga muchos dígitos. Por tanto, un premio muy merecido a una familia admirable y entrañable. Ganar dinero no es la única riqueza posible a la que se puede aspirar. Los Helios son caballeros empresarios. Felicidades.