El Portillín no es un vertedero
Quiero hacer público, en mi nombre y en el de mis hijos, nuestro agradecimiento al doctor José Antonio Santos Calderón del hospital Monte San Isidro y a su equipo de médicos, quienes se responsabilizaron de la salud de nuestro querido Luis Guillermo López Linaza desde que ingresó en el centro hasta que, por desgracia, su gran corazón dijo «basta». Este agradecimiento queremos hacerlo extensivo también a su médico de familia así como a los profesionales del Complejo Hospitalario de León que velaron por su salud. El doctor Calderón le atendió muy bien aplicándole en todo momento cuantos tratamientos necesitaba; siempre nos dijo la verdad y luchó a la par en nuestro día a día para sacar adelante a Linaza. Desgraciadamente todo el esfuerzo realizado no se vio recompensado y no fue posible evitar su fallecimiento. Realmente el doctor Calderón cumplió con su deber y vocación pero, sobre todo, destaca por su humildad y su marcada humanidad. Muchas gracias a los que, sinceramente y con la mano en el corazón, quisieron a Linaza en los buenos y también en los malos momentos. Aida Barreiro (Esposa de Luis Guillermo López Linaza) Después de seguir el juicio por la muerte de Miguel Ángel Blanco, tengo una pregunta para la responsable de Instituciones Penitenciarias: ¿Estos cobardes que juzgaban son parte de esos presos etarras que están a favor del proceso de paz? Porq ue, si es así, ¿qué les vamos a dar a cambio? ¿una amnistía?, ¿qué derechos pueden exigir estos «chacurras» asesinos a una sociedad democrática? Miedo me da pensar en las consecuencias de esa «paz». Según la Constitución todos los españoles somos iguales ante la Ley. Cuando se escribió este artículo nadie nos dijo que tanto los terroristas como los grandes estafadores, si son políticos, no entran en esa consideración, sino que están por encima de ella. Resulta cuando menos curioso que cada cierto tiempo veamos cómo gente con delitos mucho menores, pequeños robos, cometidos ocho-diez años antes y con una rehabilitación acreditada son condenados y mandados a prisión. ¿Justicia?, ni de coña. Pedro Gómez. (León)