Diario de León
Publicado por
ENRIQUE VÁZQUEZ
León

Creado:

Actualizado:

EL PRIMER MINISTRO israelí, Ehud Olmert, hizo ayer la declaración más superflua de su carrera: estamos en Gaza para rescatar a nuestro soldado, no para quedarnos. Olmert es primer ministro solo porque Ariel Sharon sufrió un infarto cerebral que lo dejó en coma. Era su segundo, además de ministro de Hacienda y Comercio, y le siguió en la fundación del

, la voladura del Likud y en el escenario creado exactamente tras la evacuación de Gaza hace casi un año que él defendió sin vacilar. El no a la negociación puede entenderse como una posición de principio (Rusia tampoco consideró la desorbitada petición de los terroristas islamista -salir de Chechenia- que mataron a sus diplomáticos en Bagdad), pero con el inconveniente de que Israel sí ha negociado en el pasado con sus adversarios. Así pues, estamos ante un poliedro con muchas caras y todas deben ser observadas. De hecho, el movimiento de hombres y blindados ha sido lento y paulatino, dejando margen a la intermediación de egipcios y franceses sobre todo y lo contundente ha sido la destrucción de la central eléctrica y los puentes, que serán eventualmente reparados con dinero europeo, como sucedió con el aeropuerto. La UE asume ese papel al margen de toda capacidad política. La evolución depende en todo de la suerte del soldado Shalit y dos colonos desaparecidos. Si son asesinados, la represión alcanzará un nivel inimaginable que herirá de muerte para mucho tiempo toda posibilidad de reemprender un camino negociador pero sin aportar más seguridad a Israel. En ese sentido, la ominosa posibilidad es el primer torpedo lanzado contra el importante documento Hamás-Fatah firmado el martes y en el que, digan lo que digan, los islamistas reconocen de facto a Israel.
tracking