George Bush, limitado por la Justicia
UNA JUEZ de Detroit ha ordenado detener el programa de escuchas telefónicas de la administración Bush para luchar contra el terrorismo por inconstitucional. La decisión supone un duro golpe a la administración republicana, que había defendido este programa como una herramienta fundamental en su lucha contra el terrorismo. El programa permite al Gobierno intervenir llamadas internacionales y correos electrónicos de ciudadanos estadounidenses sin el debido permiso judicial. George W. Bush autorizó el programa de la NSA tras los ataques del 11-S, aunque no lo hizo público hasta el año pasado. Los demócratas sostienen que el programa podría exceder la autoridad del presidente como comandante en jefe y violar la Ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior de 1978 (Fisa).