AQUÍ TE ESPERO
¿Inteligentes?
EL OTRO día al atravesar Ordoño en Santo Domingo comprobé que había un nuevo semáforo para peatones que indicaba rojo durante 75 segundos y verde durante 33. Así calculas si te da tiempo a pasar o si te vale la paciencia para esperar todo lo que falta. Poco después un lector, desde Suiza, se hacía eco de la noticia, aunque él creía que se trataba de colocar sensores que hicieran cambiar el color a los semáforos de acuerdo con las necesidades del tráfico en cada momento. Eso es lo que hay en Basilea. Claro que en esa ciudad suiza hay dinero y en cambio aquí Poridad no sabe de dónde arañar un céntimo. Siguiendo con la automatización de la vida en la calle, ya señalé la necesidad de adaptar las farolas a los tiempos y así colocarlas con panel solar para no consumir energía eléctrica. No se trata de cambiar de golpe todas las farolas, sino de que las que se instalen nuevas sean así, porque aunque en principio resulten más caras, a la larga salen más baratas. Y como no costaría su uso se podrían encender cuando fuera necesario y no como ahora, que se hace de noche y en las calles se ve gracias a las luces del comercio. El sábado, a las 20.15 pasaba por La Condesa hacia Guzmán el trenecillo turístico, lleno de gente que intentaba ver algo en la oscuridad de esa calle, que es mayor por los grandes árboles ¿Qué pensarían al comprobar que no se encendían las farolas hasta las 20.23? Hay que revisar los horarios. Y no me vale la respuesta de que hay células que captan la luz y saben cuándo debe encenderse, pero se ensucian y por eso no funcionan correctamente. No me vale a menos que me expliquen por qué en otras ciudades no se ensucian, pues en ningún sitio se encienden las luces tan tarde.