Epitafio
Señor envenenador, se me agolpan las preguntas que quisiera exponerle, pero dada su miseria y cobardía no puedo decírselo a la cara. Usted, señor envenenador, reventó con veneno hace cuatro meses a una perra mastina de raza única -trashumancia- propiedad de mi familia, y en nuestra propia finca -privada y cercada-. Lo que el pobre animal sufrió en su lenta agonía sólo l o sabemos las personas que la queríamos y que nada pudimos hacer por ella. Nos ha costado superar la muerte de «Noa», pero con la ayuda de su compañero «Zar» y otro cachorrito hemos salido adelante con su recuerdo. Pero usted, señor envenenador, no podía parar, tenía que seguir matando impunemente y el jueves 19 de octubre volvió con la ponzoña a nuestra finca sita en Quintana de Rueda, Ayuntamiento de Valdepolo, y «Zar», nuestro perro «Zar», también cayó en sus sucias manos. Cuatro días estuvo el pobre «Zar» agonizando, y pese a los desvelos, atenciones y buen hacer de la veterinaria y los cuidados de la familia, «Zar» murió el domingo por la tarde. Señor envenenador, ¿quería hacer daño? Pues enhorabuena, lo ha conseguido, a todos nos ha hecho sufrir. Yo por mi parte, señor envenenador, fíjese que sólo le deseo que sufra los efectos del veneno en su propio cuerpo, que tenga vómitos, convulsiones y diarreas como nuestros animales y que en sus delirios tenga visiones de monstruos con colmillos, fruto de su cobar día y de su propia conciencia si es que la tiene, que lo dudo. Luis Reguera (León). Soy una vecina del Ejido y me gustaría opinar sobre la polémica sobre las obras en José María Fernández. Me hace mucha gracia cuando leo que los vecinos y comerciantes de éste, que es mi barrio, dicen que en la avenida José María Fernández hay una acera de ricos y otra de pobres (porque una es más ancha que la otra). Yo lo que creo es que, en realidad, hay vecinos y comerciantes de primera y vecinos y comerciantes de segunda. ¿Dónde estaban los que ahora se dedican a pitar y tocar las narices pidiendo que se paren las obras cuando comenzaron en el mes de mayo? ¿Dónde estaban los de los pitos y las cacerolas cuando los políticos del Ayuntamiento, con el presidente de entonces de la asociación de vecinos al frente, vinieron a hacerse la foto coincidiendo con la inauguración de las obras?. Algunos políticos que si estuvieron en ese acto sí tuvieron la desfachatez de venir el día 26 de noviembre a apoyar a los que ahora se quejan de esas obras a repartir magdalenas, como el señor Javier Chamorro y su «amigo» Paco Fernández ¿Dónde estaban los de los pitos y las cacerolas cuando poco a poco varios de los comerciantes del primer tramo de Jose María Fernández tuvieron que ir cerrando sus negocios? ¿Quién se preocupó entonces de ellos? Nadie. Yo lo que creo es que esto es una maniobra política de algún partido. No olvidemos que la próxima primavera hay elecciones municipales, y cualquier cosa es buena para desprestigiar al actual equipo de gobierno. Ana López (León). Pilar Merenciano (Barcelona).