Diario de León

TRIBUNA

Leonesismo social, ser o no ser

Publicado por
LAUREANO M. RUBIO PÉREZ
León

Creado:

Actualizado:

EL PASADO día 28 de octubre escribíamos en este mismo medio un artíoculo en Tribuna en la que intentábamos explicar no sólo la presencia y arraigo del leonesismo social, sino también las claves del desencuentro con el denominado leonesismo político, es decir, con los partidos que en la actualidad se arrogan la citada representación, pese a que desde los inicios han pasado olímpicamente del leonesismo social y en no pocas ocasiones lo han utilizado como medio para perpetuarse en el poder. Tienen razón los políticos cuando dicen que en democracia las sensibilidades se miden por los votos , lo estamos viendo en México, en Estados Unidos y en otras naciones que, como la nuestra, las oligarquías y al capital controlador del sistema dominante, a la vez que se les llena la boca de democracia, demuestran el mayor de los desprecios por las minorías. Pero se olvidan de que la democracia, esa democracia que les ha colocado en el poder, es la misma que ha mancillado y prostituido los derechos históricos del Reino de León o del País Leonés; la misma que hizo caso omiso a las peticiones de las instituciones leonesas hace 25 años; la misma que se ampara en una partitocracia que impide las listas abiertas; la misma que le niega al pueblo leonés el derecho a decidir su futuro. Todo esto deben saberlo aquellos dirigentes políticos que han intervenido al respecto en la prensa. Al señor Villalba hay que decirle que se deje de los dobles juegos; que el leonesismo social no quiere privilegios ni atenciones preferentes sobre nadie, y mucho menos sólo para León, ya que los manifestantes reclamaban los derechos históricos del Reino de León. Lo que quieren los manifestantes es que usted le apoye en el soberano derecho que le asiste a decidir sobre su futuro, simplemente eso, y usted tan educado y demócrata, así como el partido que dirige, incomprensiblemente lo está impidiendo. Al señor Amilivia, nuestro democrático alcalde, hay que decirle que no confunda al leonesismo social con el político; que el leonesismo social no puede estar dividido, sino todo lo contrario, es un valor en alza. Que el leonesismo social está vivo es una realidad en alza por suerte para esta tierra, pues está claro que los pueblos que pierden su memoria, que olvidan su pasado, sus derechos, sus identidades no sólo están jugándose el presente y el futuro, sino que están condenados a desaparecer, bien por miseria y muerte, bien por invasión de otros. Que el leonesismo social es una ideología como otras muchas terminadas en ismo sólo lo discuten a estas alturas aquellos que no saben lo que es la ideología y los que desconocen que detrás de ese concepto hay algo más, algo intrínsecamente ligado a los sentimientos humanos y a la identidad de los pueblos, es decir sentimiento e identidad diferencial. Los historiadores sabemos mucho de esto y por eso la Historia es tan importante para los políticos y para las oligarquías que dirigen el sistema, es decir para los que intentan manipularla en aras a sus intereses con el fin de borrar la memoria histórica y crear una nueva conforme a las directrices del poder establecido. Ahora bien, las diferentes organizaciones sociales que han florecido recientemente son la respuesta directa a esta situación política de desprecio al pueblo leonés y de forma especial a la partitocracia y clase política que les representa o dice representarle, incluido el leonesismo político. Son hombres y mujeres libres, con oficio y beneficio y a los que difícilmente se les puede comprar con un lugar en una lista cerrada. Aquí es donde radica la fuerza del leonesismo social y a la vez la preocupación de la clase política. Pero este leonesismo social emergente debe de organizarse, unirse y en modo alguno hacer la guerra por separado desde el convencimiento de que la unión hace la fuerza y de que el camino es largo y tortuoso, tal como expresaban los dirigentes de los nacionalismos triunfantes en los años ochenta. Ningún partido político tiene agallas de convocar a los leoneses a manifestarse a favor de la actual autonomía. En este mismo orden las manifestaciones del señor Chamorro diciendo que el leonesismo lo encarna la UPL , no sólo producen risa, sino que exigen otros análisis toda vez que él sabe muy bien que la mayor parte de los presentes no sólo no hubiesen asistido a su llamada, sino que a estas alturas conocen muy bien qué es la UPL, si no se reforma. Pero, tal como ocurre en el resto de los territorios de esta España nuestra, la realidad nos dice que los movimientos sociales son muy poco sin el apoyo del poder político y sin la participación en el engranaje institucional o de poder. Esta es una tangible realidad que explica la posición de fuerza del nacionalismo catalán, gallego, etcétera.. Por eso el leonesismo social debe de ser consciente de que desde la unidad tiene que dar el paso, pese a los obstáculos que va a encontrar, especialmente allí donde más poder hay, donde se juega diariamente el futuro de esta tierra. Las alternativas son sólo dos: o poner condiciones al leonesismo político actual, o intentar alcanzar lo que los traidores a la causa leonesa decían perseguir en los inicios.

tracking