Capital de la especulación
En estos últimos tiempos ha saltado a los medios de comunicación el grave problema que aqueja a los centros escolares. Con relación a este tema, Anpe lleva tiempo denunciando ante la administración educativa, el grave deterioro de la convivencia que sufren, tanto alumnos como profesores, sin encontrar una respuesta que solucione el problema. Hemos estado y seguiremos estando en la defensa real del profesorado frente a aquellos que, por omisión o cobardía, no han denunciado situaciones que han contribuido al deterioro de la enseñanza y que, utilizando el lenguaje políticamente correcto, dicen que «no pasa nada», colaborando a la impunidad de nuestro sistema educativo, donde el profesor se encuentra indefenso para poner en práctica estrategias pedagógicas que logren incorporar al alumno al acto educativo. Durante bastante tiempo, no se ha querido ver la realidad y algunos: Han tachado de antiguos a aquellos profesores que prohibían el vocerío en sus aulas, el desorden y la negación de toda tarea educativa. Han cuestionado la autoridad del profesor por el alumno (fomentando el «profe colega»), dando a entender un falso igualitarismo simétrico entre las funciones del profesor y el alumno. Nos han querido convencer de que la rigurosidad y el esfuerzo para adquirir el conocimiento son una entelequia. Han dado la máxima importancia a la asignación de medios o de más recursos financieros, olvidándose que (aunque éstos son importantes) no tienen gran relación con el malestar que se produce entre los profesores. Han cuestionado la sanción de los comportamientos de malas prácticas, fomentando una atmósfera de impunidad que refuerza la actitud de los alborotadores. Lo más grave es que nos quieren convencer de que existe una incapacidad del profesorado, falta de habilidades... cuando lo que necesita el profesor, es enfrentarse a su tarea diaria con mayor autoridad, para acabar con la impunidad y sacar más rendimiento a su buen nivel académico. Por todo ello, Anpe ha puesto en marcha, tanto a nivel nacional como autonómico, un servicio «El Defensor del Profesor» para atender a los docentes frente a los conflictos con que se encuentran los profesores en sus centros. Así mismo, este sindicato ha solicitado al fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, se arbitren las medidas necesarias para que se persigan como atentado a la autoridad, todos aquellos casos de agresiones al profesorado y se confiera a los funcionarios docentes, la categoría de Autoridad Pública en el ejercicio de su función. Manuela Díez Fernández (Presidenta de Anpe León). Jonathan Swift decía que los mejores doctores del mundo eran el doctor Dieta, el doctor Tranquilidad y el doctor Alegría. Ahora ha aparecido otro doctor que los supera. Se han publicado varios casos reales donde los médicos en prácticas han resuelto el diagnóstico exacto de complejas historias clínicas recurriendo a teclear los síntomas en Google. No pasará mucho tiempo sin que aparezca un «buscador médico», denominado algo así como «Google Medicine». Este tipo de instrumentos serán beneficios para la salud, especialmente si son interpretados por los cualificados expertos sanitarios que podrán llegar a conclusiones más rápidas y certeras. El nuevo doctor reúne otras ventajas, si bien nunca sustituirá a un profesional cualificado. Es un recurso fácil de usar, disponible, gratuito y tiene menos prisa que los médicos de carne y hueso. Los pacientes han descubierto que el doctor Google les amplía la información sobre su enfermedad, les sugiero fórmulas de apoyo (que debe consultarse con el facultativo) y les aporta contacto con quienes sufrieron y superaron la misma enfermedad. M. Agirregabiria (Bilbao). Álvaro Cuevas González (León).