LA VELETA
Rajoy y la ley,funcionan
MARIANO Rajoy ha aplaudido la detención en Francia de tres presuntos miembros de ETA, aunque desearía, precisó ayer, que noticias como esta se produjeran a diario. El Gobierno Zapatero encomendó hace unos meses al Ministerio de Interior la tarea de averiguar si el alto el fuego permanente de ETA se cumplía en todo el organigrama de la banda, y tras la respuesta afirmativa de los investigadores policiales, pareció despejarse el camino hacia un fin dialogado -«largo, duro y difícil»- de la violencia terrorista. Para los miembros de ETA, sentirse observados por los cuerpos y fuerzas de la Seguridad del Estado no debió de aumentar su autoestima, pero en territorio español no parecen haberse movido los comandos etarras. Durante unos días no se oirá denunciar a la oposición parlamentaria que el Estado de Derecho no funciona, y el ministro de Interior, Pérez Rubalcaba, feliz por la detención de tres presuntos encargados de la intendencia etarra, aseguraba ayer que el Gobierno no había bajado la guardia y que entre las consecuencias que anunció Rodríguez Zapatero por el robo de las pistolas en las cercanías de Nimes figuraba, como primera y más importante -precisa el ministro- la de poner a sus autores ante los jueces. No aseguró el ministro que Garro, su compañera y el otro detenido fueran los responsables del robo, pero dio a entender que podían haberlo ordenado, como responsables de la logística. El Gobierno estuvo siempre al tanto de los movimientos de ETA en Francia y en ningún momento bajó la guardia. Tres etarras capturados, con sus documentos y su ordenador más o menos reveladores de intimidades de la banda, no van a modificar ni los planteamientos del Gobierno ni los de ETA sobre las posibilidades, hoy tan decaídas, del fin definitivo de la violencia etarra. Pero tampoco parece que vaya a modificar el PP su postura, pues ayer se encargó Rajoy de exponer las condiciones en las que «apoyaría con mucho gusto al Gobierno». Se trata de condiciones bien sabidas y en absoluto negociables: «vuelta del PSOE al pacto por las Libertades, al sentido común y a intentar de rrotar a ETA». Y un corolario: todo esto «en lugar de tratar de negociar y de pagar un precio político». Añadió Rajoy la exigencia suplementaria de que Batasuna no concurra a las elecciones de mayo mientras ETA no anuncie su voluntad de disolverse definitivamente. Esta exigencia tiene partidarios en todo el espectro político. . El horizonte, sin embargo, no se ha ennegrecido del todo sino, al contrario, se ha aclarado en parte. El Gobierno ha demostrado que mantiene alta su guardia. Y ETA debe sentirse incómodamente observada desde fuera y desde dentro de su organigrama .