Deportes de alto riesgo
La junta vecinal de la localidad de Castrovega de Valmadrigal, que me honró en presidir, se ve impedida por la desconsiderada actuación del alcalde de Valverde Enrique a desatender las necesidades de ocio y recreo de sus conciudadanos y, especialmente, de los niños y personas mayores de esta localidad. Desde hace un año ha puesto todas las tra bas posibles a fin de impedir que se puedan llevar a cabo las obras de reforma de las escuelas de Castrovega y se construya un parque vallado en el que puedan jugar los niños sin peligro de sufrir ningún tipo de accidentes. Ni siquiera le pide esta Junta que las haga el Ayuntamiento, ni que las financie. A pesar de ello, el alcalde impide que las realice la propia Junta y en su propio terreno. El señor González Ponce, alcalde de Valverde Enrique, por el PSOE, argumenta que el proyecto no puede llevarse a cabo porque el terreno es propiedad del Ayuntamiento y no un bien patrimonial de la Junta Vecinal. Tal aseveración se contradice con la documentación que se le ha presentado y que obra en el Registro de la Propiedad n.º 2 de León en el que consta inscrito, que tanto el edificio de las escuelas como el terreno que las circunda es un bien propiedad exclusiva y excluyente de la Junta Vecinal. A pesar de esta documentación, de cuya veracidad es imposible dudar, el alcalde, con el único fin de retrasar el inicio de las obras, solicita a la Diputación, que se proceda a efectuar el deslinde de la parcela en la que está ubicada la escuela y el patio anejo a la misma. Entre tanto, los únicos perjudicados son todos los vecinos del pueblo de Castrovega de Valmadrigal. Iniciados los trámites iniciales para llevar a cabo las referidas obras le faltó tiempo al señor González Ponce para paralizar las mismas y hacer retirar los materiales depositados en el patio de las escuelas, invadiendo las competencias propias y exclusivas de la Junta Vecinal. No conforme con esto pretende imputar, sin causa alguna, una infracción urbanística a la Junta intentando imponerle una multa de 6.000 euros. El despropósito del señor González Ponce es tal, que el 02.11.2006 en este mismo periódico aseguraba públicamente que permitiría reformar las escuelas, aunque no ha expedido la correspondiente licencia a pesar de haber sido solicitada con todos los requisitos exigidos legalmente. Pero esto no es todo. Inexplicablemente, mantienen que el vallado del terreno que forma el patio de recreo de las escuelas no podrá llevarse a cabo hasta tanto no se efectúe el referido deslinde, que consideramos absolutamente innecesario, pues la propia escritura de propiedad determina cuál es el perímetro exacto de dicho patio. ¿Qué interés puede esconderse en el alcalde para impedir esas obras? Son unas cincuenta personas las que acudían, en otros inviernos, a las escuelas para divertirse (gimnasia, trabajos manuales, juegos de cartas, etc.), pero ahora, las pocas que se atreven a acudir tienen que soportar todo tipo de incomodidades, incluido el frío. ¿Por qué no autoriza, de una vez por todas, la instalación de la calefacción proyectada en el local si no le supone el más mínimo quebranto económico para el Ayuntamiento? La Junta Vecinal tenía concedida una subvención por la Junta de Castilla y León para subvenir a los gastos de esas obras, pero no sabemos si la mala fe, los celos, y otras consideraciones de la misma índole, han llevado al alcalde a adoptar una decisión tan poco razonable y tan injustificada políticamente. La subvención, a esta fecha, ya se ha perdido. Julio Martínez García (Presidente Junta Vecinal Castrovega Valmadrigal). Ester Isidro (Santa Lucía de Gordón).