Diario de León
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León

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Era la una de la madrugada del día 13 de enero del 2007. Mi madre, Ermilas Cela, agonizaba entre mis brazos y en los de la Madre del Cielo, que la llevó a su hogar. Acababa de ingresar en el Hospital Monte San Isidro, el mejor sitio, en sus circunstancias, para poder morir. Allí, en el despacho de ingresos de la planta 2.ª izquierda, por fin, después de soportar la incomodidad de las camillas y el traqueteo de la ambulancia, la esperaba una cama donde pudo descansar, pertenecía a la habitación 212 que no llegó a ocupar... Es algo que tengo que agradecer al Servicio de Urgencias del hospital que, además de tratarla muy bien, cuando tenían que ingresala, cumplían mi deseo de hacerlo en ese querido centro, donde siempre encuentras encendida la brasa del calor hogareño que tanto lo caracteriza. Yo me encontraba sola y ante la impotencia de algo tan inesperado sentí el apoyo de la doctora Charo García, buena y humana, que la dejó morir en paz, del capellán don Lauro, de las enfermeras Maite García, Luisa Gordón y Begoña Celada... que compartían mi dolor ayudándome en todo, permitiéndome estar a su lado hasta el final. Puse un Crucifijo en sus cansadas manos, que apenas podían sostenerlo y cerré sus ojos. Se la llevaron... Sobre la mesa del despacho dejaron un vaso de leche caliente, un bello gesto de unas ejemplares profesionales que no se acostumbran a ver morir. En las cinco veces que mi madre estuvo ingresada, tuve mucho tiempo de observar el buen hacer de todo el personal. Me admira la amabilidad y humildad de los médicos, siempre dispuestos a darnos informes sobre la evolución de nuestros enfermos, incluso soportando con paciencia nuestras impertinencias. Quiero expresar mi gratitud al doctor Herrera que fue el primero en tratarla, al doctor Quiroga, a todos los médicos que tanto le ayudaron. Todos ustedes hacen realidad aquel consejo que siempre daba a los profesionales de la medicina el doctor Marañón: «Cuando tengas delante de ti un enfermo piensa: si fuera mi madre o mi hermano... ¿cómo lo trataría? Pues ¡trátalo lo mismo!» Siempre os llevaré en mi corazón con agradecimiento y cariño. M.ª Ángeles Vera Cela (León). Del 16 al 30 de enero hemos estado mi mujer y yo, junto con otros pensionistas de Zamora y León y de otras provincias, pasando unas vacaciones con el Imserso, a través de Mundo Senior en Palma de Mallorca. La primera semana tuvimos buen tiempo, la 2.ª fue peor como en el resto de España. La estancia en la isla, hotel, atenciones, excursiones programadas fue correcta y quedamos contentos casi toda la gente. Lo que no me parece razonable es que desde León tengamos que ir en autocar a coger el avión a Salamanca, teniendo al lado el aeródromo de La Virgen del Camino o en su defecto, el de Villanubla en Valladolid, o el de Oviedo. Para el regreso nos vuelven a llevar a Salamanca. Ahora viene lo peor, al llegar a Salamanca el comandante de vuelo anuncia por megafonía que hay mucha niebla y que no se puede aterrizar, que nos lleva a Valladolid que no nos preocupemos, cuando sobrevolamos Villanubla «nombre apropiado», dice el comandante que todavía hay aquí más niebla, y que nos tendrá que llevar a Madrid pues en «Barajas» ya no habrá problemas. Efectivamente aterrizamos allí bien, pero como nuestro vuelo no estaba previsto tuvimos que permanecer una hora en el avión porque no había escaleras para bajar. Luego infinidad de trámites que nos hicieron retrasar el regreso varias horas. Para calmarnos nos dieron en el aeropuerto una comida informal y más tarde nos trajeron de Madrid a casa en un autocar que no era el previsto. En fin que por momentos me parecían que éramos divinos pues como Dios, estábamos en todas partes, solo digo una cosa a «Mundo Senior»: La tercera edad por ser la última que se vive, bien merece un poco de respeto. Hay imprevistos pero muchas cosas se pueden prevenir. Manuel Alonso Pérez (correo electrónico). Como militante socialista, me indigna el actuación contraria a los intereses del PSOE de su secretario provincial, que debería ser su valedor. ¿Cómo puede justificarse el continuo apoyo que Miguel Martínez ha venido mostrando a un candidato de la UPL? No entro a valorar el apoyo de García Bayón al candidato del PSOE, ni sus chantajes políticos. públicamente y ante los medios de comunicación. Allá él y su partido. Pero no puede dejar de dolerme, que el representante de un partido como el PSOE en la provincia de León, siga aceptando la extorsión de la UPL, y convierta los intereses de Villaquilambre en los «intereses» de García Bayón, no respondiendo a las peticiones de los militantes de reintegrar al partido a Miguel Hidalgo y sus concejales, e imponiendo como candidato a una persona de la cantera más rancia y antisocialista de Villaquilambre. Los candidatos del PSOE, de la UPL y del PP ya pueden dormir tranquilos, están encantados los unos con los otros, y ya se han repartido los puestos en Villaquilambre, en la Diputación y en León. Cuidado, porque el sueño de la razón engendra monstruos, y los ciudadanos no somos ciegos. Sonia Antolín Gómez (correo electrónico). Jacinto Gutiérrez (León).

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