Diario de León
Publicado por
JOSÉ IGNACIO MARTÍN BENITO
León

Creado:

Actualizado:

LA RECIENTE desaparición de la pieza altomedieval de la ermita de la Cruz en Montes de Valdueza pone de relieve, de nuevo, el olvido de la Junta de Castilla y León respecto al patrimonio de la provincia de León en general y el berciano de manera particular. El Bierzo, en efecto, es uno de los grandes olvidos de la consejería que dirige Silvia Clemente. Sabido es que son varios los edificios y conjuntos monumentales que esperan desde hace tiempo la declaración de Bien de Interés Cultural. Además de Molinaseca y Bembibre, el casco antiguo de Ponferrada, los conjuntos de Peñalba de Santiago, Salas de los Barrios, Villar de los Barrios y Lombillos de los Barrios -Ponferrada-, están demostrando una paciencia infinita. No parece que a la Junta de Castilla y León le interese mucho acelerar estos expedientes, después de 30 años de espera, lo mismo que sucede con el conjunto de hórreos y pallozas de Campo del Agua, El Regueiral y Las Valiñas, en Villafranca del Bierzo, que fue incoado el 27 de agosto de 2002. La fractura de la columna de Peñalba, las goteras de la iglesia de San Francisco en Villafranca del Bierzo, el cierre cada dos por tres de la propia iglesia de Santiago de Peñalba o de la fragua de Compludo -porque no se cubren las bajas de los vigilantes- demuestra hasta qué punto la Consejería de Cultura tiene postergado al Bierzo. La demostración del olvido se ha puesto de manifiesto, una vez más, con la desaparición del relieve altomedieval (siglo X), que se ubicaba empotrado en la fábrica de la iglesia de la Cruz en Montes de Valdueza. Y no será porque la Junta no conociera su situación. El 4 de enero de 2006, el grupo de Patrimonio regional del PSOE ya alertaba en una rueda de pr ensa celebrada en Ponferrada del riesgo que corrían estos relieves. No era una suposición; era la preocupación por el estado de abandono en la que la Junta tenía y tiene el patrimonio rural. En el caso que nos ocupa, ya llueve sobre mojado, pues no es la primera vez que esto sucede. Ya en verano de 2005, fueron sustraídos dos bajorrelieves hispano-visigodos de la ermita de Quintanilla de las Viñas (Burgos). La Junta podría haber hecho -y no lo hizo- tal como se le pedía entonces, una réplica de los relieves de la ermita de Montes y llevar los originales a sitio más seguro, como el Museo del Bierzo. Los relieves que ya describiera el sabio granadino Manuel Gómez Moreno tanto en su Catálogo Monumental de la provincia de León, como en el estudio sobre las Iglesias mozárabes. Arte español de los siglos IX a XI (Madrid, 1919), corrían el riesgo de que un día, lamentablemente, sucediera algo así. Desgraciad amente aquellos temores se han confirmado. ¿Qué hace la Junta de Castilla y León ante la demostración tan evidente de su falta de actuación y de su absoluta responsabilidad y competencia en la materia patrimonial? Matar al mensajero, esto es, sembrar sombras de dudas, cuando no acusar a los propios vecinos y derivar la responsabilidad por elevación a la administración central. ¡Toma ya! ¡Que no!, que las competencias hace muchos años que están transferidas y que la Junta tiene su propia Ley de Patrimonio Cultural (11 de julio de 2002); por cierto, una Ley que todavía está sin desarrollar, ni en su reglamento ni en lo que concierne al uno por ciento cultural. La legislatura que termina no ha podido ser peor para el patrimonio de la provincia de León: gárgolas de la Catedral que se caen, sin luz eléctrica en el monasterio de San Miguel de Escalada, monumentos cerrados a cal y canto, columnas que se fracturan, aras que se desploman, suelos que se hunden, techos que gotean, piezas arqueológicas que desaparecen. ¿Caben mayores despropósitos? Desde luego, los ciudadanos de la provincia leonesa y del resto de la comunidad merecen que se actúe con otro tipo de política en materia de patrimonio. Ante la gravedad de la situación, la administración regional no puede mirar para otro lado y permanecer inactiva. Los problemas requieren soluciones, no contribuir a agrandarlos.

tracking