Maragatería y Cultura
Carta al alcalde de Villaquilambre Un gesto noble y transparente sin duda el pedir ayuda a la ciudadanía para elaborar el programa electoral. Ahora bajo estas nuevas siglas parece mas ilusionante el proyecto político renovado. Pero para mi es mas de lo mismo, y permítame que con todos los respetos le exponga el porque de mi afirmación. En primer lugar debería usted, aún como alcalde, comprobar todas las denuncias, quejas, reclamaciones, etcétera que por registro han entrado en el Ayuntamiento a los que no se ha dado respuesta. Me refiero (sin restar importancia a otros asuntos) al caso concreto del SAU-4, también conocido comercialmente como Los Siseros. Durante más de un año he presentado varios escritos e incluso he solicitado audiencia con el señor alcalde, que eso sí, me saluda de forma automática en las escaleras del consistorio estrechando mi mano con efusividad y sin pausa me recomienda pedir cita a su secretaria. De esto hace once meses y aún sigo esperando la llamada de su secretaria. Ahora quiere que le ayude a elaborar su programa electoral..., pues a mí lo que me preocupa es que delante de mi casa tengo un socavón-charco en el que pueden nadar los patos, delante de mi puerta tengo cuatro alturas de palés de teja que desafían la gravedad continuamente, delante de mi casa tengo tapas de registro de hierro fundido que sobresalen 25 centímetros del nivel del asfalto, mi propia casa no cumple la norma básica de la edificación en lo que se refiere a las medidas en escaleras y ausencia de pasamanos de seguridad, etcétera... y todo esto y mucho, mucho más se viene denunciando desde hace más de un año con datos reales e incluso con informes periciales. Y esta situación concreta de Los Siseros se viene sufriendo aproximadamente durante tres años, el mismo tiempo que usted ha estado gobernando el municipio. Le pido por favor que no utilice más mi buzón para introducir propaganda y si quiere mi ayuda resuelva mi expediente y los otros cientos que están por resolver en el consistorio que tanto le gusta utilizar (al igual que alguno de sus contrincantes políticos) como fondo de fotos partidistas. Juan Carlos Sánchez ( Villaquilambre). Gracias, alcalde de Balboa En general, somos muy propensos a criticar a nuestros semejantes y especialmente si son cargos públicos. A veces se lo tienen más que merecido porque con sus obras se lo han ganado. En estos casos la crítica es justa y necesaria, pues busca el bien común censurando lo que se hace mal. El político, además, tiene que asumir que con los laureles del cargo van las espinas de la crítica y la fiscalización de sus actos por la opinión ciudadana. No estamos legitimados para hurgar en la vida privada del prójimo, pero ningún administrador público puede escaparse al derecho de los administrados a seguirle como una sombra vigilante. Pero sí estamos dispuestos y a veces hasta con excesiva precipitación, a juzgar a quienes mandan, poniendo de manifiesto sus errores y malas artes, no lo estamos tanto y hasta nos hacemos muy remisos y cicateros cuando se trata de reconocer y elogiar lo bien hecho. Lo malo se pregona. Lo bueno se silencia, especialmente cuando el que juzga no es de la misma ideología del juzgado. Y así no es justo. Censuremos lo malo sin espíritu vengativo y alabemos lo bueno con largueza. Esto quiero hacer yo hoy con el alcalde de Balboa, pueblo antes ignorado y hoy conocido gracias al impulso de este regidor, y que de no haber sido por sus gestiones estaría olvidado, semienterrado en su valle y rodeado de sus montañas, sin más alegrías que las de vegetar camino del fin. Monteserín ha conseguido infundirle vitalidad por el único lado posible: el turismo y la ganadería, porque pensar en la industria es pura fantasía. Las ideas y las obras de este hombre le han dado un vuelco para bien y que considerando su escasa población lo sitúan, comparativamente, por encima de ayuntamientos mucho más importantes. Balboa es un ejemplo de cómo se gestiona el medioambiente a través de la actividad ganadera. Podemos estar o no de acuerdo con otras facetas personales del alcalde, como él puede o no estar de acuerdo con las nuestras, pero tenemos que felicitarle por sus esfuerzos y por sus logros y el pueblo de Balboa debiera de ser agradecido, puesto que es bien nacido, con quien le ha despertado de su profundo y prolongado letargo. Lo menos que se merece este alcalde es que la plaza donde está su casa paterna, pase a llamarse «Plaza del alcalde Monteserín». Dudo mucho de que se me haga el menor caso, pero al menos, por mi parte, gracias, alcalde. Magín López Alba ( Ponferrada). ¡Campañas de control de velocidad! Según palabras textuales del subdelegado del Gobierno de León: «La finalidad de esta iniciativa es conseguir un menor número de accidentes y un descenso en el número de víctimas». Por supuesto eso es lo primordial: proteger la vida y la integridad de las personas. Eso es lo más importante y sobre esa base debe girar el sentido de llevar a cabo estas cosas. ¿ Pero realmente es así o una finalidad muy interesante es también recaudar unas sumas nada despreciables de dinero? Hay que tener en cuenta este factor, ser valientes y honestos y si es verdad, saber reconocerlo. También es verdad que hay casos concretos y bastante extremos que por el peligro que conllevan no se deben pasar por alto y se deben castigar en los términos que marca la ley, pero estoy seguro que hay otros muchos de otra índole que hay que tratarlos de otra manera muy diferente y no medir todos por el mismo rasero. Creo que se entienda bastante bien lo que pretendo decir con esto. Para solucionarlo propongo que los cabezas pensantes a los que corresponda busquen otros métodos que no sean exclusivamente la sanción, que ya que cobran unos buenos sueldos, se escabecen y busquen otras alternativas. Anselmo A. Martínez ( Veguellina de Órbigo). María José Cordero (Compositora).