EN EL FILO
Serán primarias
AL LANZAR un video con las emociones electorales del pasado 14-M, el PSOE admite que las elecciones municipales/autonómicas del próximo día 27 serán las primarias de las generales siguientes, como venía deseando y sosteniendo el PP. Es lógico que los populares dirijan su mirada y su esfuerzo a lograr la victoria en las legislativas del 2008, si no se adelantasen, y para alcanzar ese objetivo, nada mejor que ir poniendo minas personales en el itinerario socialista. Ya ha pisado una de esas minas el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, lo que en la sede de Ferraz se ha interpretado como un pésimo augurio. Porque ahora n o se trataría sólo de conseguir un puñado más de votos que el PP en toda España sino de demostrar en la Comunidad madrileña, ayuntamiento de la capital incluido, ambos de dominio «popular», que los socialistas pueden ganar el pulso a las dos baronías aspirantes a mandar en Génova 13, la de Esperanza Aguirre y la de Ruiz-Gallardón. La tarea parece en estas vísperas enormemente difícil. Cuando el destino frunce el ceño a un partido, mal asunto. A las tribulaciones que al alcaldable socialista Miguel Sebastián le ha producido la «vendetta» de Manuel Conthe, asunto del que se ha hablado mucho últimamente, se añadía ayer la incomprensible «boutade» del patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, quien condiciona la celebración en Valencia de un gran premio anual de F-1 a que el presidente de la Comunidad, Francesc Camps, sea reelegido el día 27. Y Camps, en vez de decir que Valencia es más importante que él, y que Valencia seguiría siendo Valencia bajo cualquier gobierno, se mostró muy agradadecido al condicionamiento de Ecclestone, que le llenaba de orgullo, personal se entiende. Ya se han enterado los valencianos que votar socialista equivale a no disfrutar de esos duelos que enfrentan a Fernando Alonso con Massa, Hamilton, Raikonen... El video del PSOE no es una decisión a la desesperada, pero no deja por ello de ser un medio de aumentar esperanzas. En Madrid ha ido inaugurando túneles y túneles el alcalde popular Ruiz-Gallardón, y sólo uno de ellos se ha visto inundado por la rotura de unas cañerías, lo que ya parece estar olvidado. Y si la imagen del alcalde no parece suficientemente deteriorada, tras dos legislaturas al frente del ayuntamiento, como para ceder su cargo al candidato socialista, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, luce un «look» neoliberal o neocom estilo Thatcher contra el que se estrellan los primeros argumentos del candidato Simancas, del PSOE. Ante la aparente fortaleza de los dos enclaves madrileños del PP, el PSOE recurre a lo único de lo que podría echar mano, la franja joven de votantes que le dió el triunfo electoral en las pasadas generales. Pero los jóvenes, especialmente los progresistas más críticos, que suelen ser lógicamente los más desencantados, no suelen acudir dos veces por inercia al mismo reclamo, y es posible que la visión de la retirada de nuestros soldados de Irak, con el preludio de la imagen de una gran explosión, y el repaso a las mentiras del PP tras los atentados trágicos del 11-M no estimulen ahora el voto de quienes el 14-M se apresuraron contra su costumbre a acudir a las urnas para desalojar a los populares del gobierno.