EN POCAS PALABRAS
Un asunto nada banal
EL TREN Euromed que descarriló el viernes en Sants y provocó el corte de varias líneas con más de 165.000 usuarios afectados en tres días, circulaba a 160 kilómetros hora en un tramo limitado a 30. Así lo acredita el estudio la caja negra, que también confirma que el maquinista pulsó el dispositivo que le permitió seguir su marcha tras recibir esa indicación. Sin embargo, no frenó, o no lo suficiente, ni activó el freno de emergencia, y el convoy no disponía del automatismo que tenía que haber detenido automáticamente la alocada marcha. La seguridad en los transportes públicos consiste precisamente en eliminar la influencia del factor humano. Cuando un conductor -que no dio positivo en los tests de alcoholemia- puede cometer un disparate sin que se detenga el vehículo, es que la seguridad no es suficiente.