EN POCAS PALABRAS
Mucha tensión ante el debate
EL DEBATE sobre el estado de la nación pondrá fin oficialmente al curso político hasta la reapertura en septiembre, cuando comenzará de hecho la campaña electoral previa a las elecciones de marzo. Y llegamos a este debate crucial, que debería ser balance del último año transcurrido, en un clima desabrido, desapacible y tenso. Todo indica que la precaria unidad antiterrorista conseguida por Zapatero y Rajoy en su última entrevista podría saltar fácilmente por los aires. Los ciudadanos, lógicamente, miran hacia otra parte, y sólo quienes tenemos la obligación profesional de seguir el debate aguardamos aterrados un espectáculo que será con seguridad detestable e impropio de una democracia madura en que la sociedad exige que se aborden y se resuelvan sus problemas reales.