EL BALCÓN DEL PUEBLO
Trípode de temas
NO QUIERO poner sordina a ninguno de los tres temas que he seleccionado para vocear hoy desde este balcón: uno nacional, otro autonómico, y el tercero local. Vayamos con el de alcance nacional. Decididamente, este es un país de nuevos ricos. Un país en el que la clase dirigente pretende suplir con dinero la falta de ideas. Las propuestas de obsequios y regalos se suceden sin parar desde el Gobierno central y desde las comunidades autónomas. Y aún hay quien las lleva al Parlamento y son todavía más descabelladas. Parece que a la clase política se le ha olvidado que, además de a potenciales electores, está hablando a contribuyentes que llenan los fondos públicos con los impuestos. Siguiendo con la puta costumbre de inventar problemas donde no los hay, ahora desde los extremos del espectro político se han puesto a dar la matraca con la Monarquía. Está bien claro que a los nacionalistas periféricos todo lo que les interesa es desmontar el Estado de la nación española. Y también es meridianamente claro que a la extrema derecha españolista que vocifera por las ondas episcopales y en la prensa amarilla, les interesa desestabilizar la situación política y el sistema democrático, porque sólo lo conciben estando éllos en el poder. Pero también está igualmente claro que, para la inmensa mayoría de los españoles, la unidad y estabilidad constitucional, empezando por la Corona, es un valor muy apreciado. Se ha comprobado a lo largo de los últimos 30 años, el periodo más largo de democracia y prosperidad en España. Por cierto: en todas las encuestas la Corona destaca como una de las instituciones con más prestigio, junto con el Ejército y las Fuerzas del Orden, y muy por encima de los partidos políticos, la Prensa o la Iglesia Católica. Segunda pata del trípode; el tema autonómico. La Consejería de Agricultura, tras la penosa experiencia de la invasión de topillos, ha dedidido crear un Servicio de Plagas. Ejercerá labores preventivas. Se trata de evitar descalabros como los de este año, que todavía no han concluido. La Consejería acaba de descubrir el nuevo Mediterráneo en esta su tierra del interior. La sección de plagas ya existía en cada provincia. Fue suprimida cuando el Ministerio transfirió las competencias a la comunidad. Entonces decidieron que lo que había que engordar, como a un cetáceo que nadaba por el Pisuerga, eran los servicios centrales de Valladolid. Y bajando ya la vista, que no la voz, abordo el tema leonés. Hace unos días el ilustre organista Adolfo Gutiérrez Viejo volvió a insistir en una petición: la creación en nuestra ciudad de un Conservatorio Superior de Música. Una petición que tiene avales magníficos: la existencia del Festival Internacional de Órgano, los cursos para la dirección que organiza la Fundación Eutherpe de Margarita Moráis o los de Cristóbal Halftter de Villafranca del Bierzo, el éxito de público que logra el Auditorio o la nómina de extraordinarios representantes del «bel canto», con el tenor Encinas o la mezzo Pilar Vázquez a la cabeza, y otros/as muy notables que ya timbran su voz en los grandes escenarios nacionales e internacionales. ¿No son avales suficientes para atender la petición de Gutiérrez Viejo?. No es sólo suya: es de la sociedad leonesa.