Diario de León

EL BALCÓN DEL PUEBLO

Un hito en nuestra historia

Publicado por
JUAN F. PÉREZ CHENCHO
León

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HA BÍA una enorme expectación. Periodistas de medio mundo estaban acreditados en Madrid. Se hacía pública la sentencia del juicio celebrado contra los autores del atentado terrorista del 11-M de 2004. El más cruel y sanguinario sufrido por nuestro país: 192 muertos y más de 1.800 heridos. La sentencia merece un hito en nuestra historia. Pueden leer los datos fundamentales de la misma en las páginas de información de este periódico. También las reflexiones de otros columnistas de opinión. Yo no renuncio, aunque lo haga de forma sumaria, a pronunciarme. Digo que la sentencia merece un hito en nuestra historia. Sí, así lo creo. En primer lugar porque se ha producido desmostrando que el Estado de Derecho, con mayúsculas, funciona en España. Se investigó, se detuvo y se juzgó con todas las garantías a los terroristas, sin necesidad de «Guantánamos» ni leyes especiales, lo que todavía no han conseguido en Estados Unidos ni en el Reino Unido. La sentencia era, sobre todo, una deuda con las víctimas, pero también con el conjunto de la sociedad española. El tribunal, compuesto por el presidente Gómez Bermúdez y los magistrados Guevara y García Nicolás, ha culminado un trabajo de cientos de funcionarios anónimos que cumplieron con sus obligaciones. Decenas de guardias civiles, de policías y de funcionarios judiciales: Desde el «tedax» que se jugó la vida desmontando la bomba que resultó ser la pista definitiva, pasando por el juez instructor Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez. Todos ellos, junto c on las víctimas, especialmente Pilar Manjón, fueron despreciados, injuriados y calumniados por una manada de facinerosos políticos y periodistas manipuladores al servicio de sus intereses particulares. El tribunal ha puesto la verdad en su sitio. Para los impresentables intoxicadores, nuestro desprecio. Para las víctimas, nuestro recuerdo y nuestro afecto. Y como la sentencia tendrá largo recorrido -no olvidemos que es tiempo electoral: la fecha será el 9 de marzo- voy a detenerme en otro asunto más próximo, aunque menos transcendente. La manifestación del domingo pasado en nuestra ciudad ha puesto de los nervios a la clase política vallisoletana, especialmente a la Junta. La participación del alcalde Paco Fernández le ha roto la escenografía que habían preparado para la ratificación por el Congreso del Estatuto de Autonomía. Una reforma que nadie había pedido y que sólo provocó indiferencia entre los ciudadanos. Pero en Valladolid la habían preparado como la consolidación del mapa autonómico, con el Parlamento ya a orillas del Pisuerga. El portavoz de la Junta ha llegado a decir: «Se dinamita el trabajo de 25 años». A estas alturas parece claro que en Valladolid confunden los síntomas con las causas. La reforma del Estatuto ha sido una oportunidad perdida para reacomodar a León reconociendo la birregionalidad. Y, además, se ha convertido en una frustración y otro agravio. El corregidor Paco Fernández es sólo la punta del iceberg leonesista del PSOE. En cuanto Ángel Villalba deje la secretaría general de los socialistas de la comunidad, el PSOE de León se lanzará abiertamente por la senda leonesista y la realidad birregional, a la que se cerró la puerta en el Estatuto, pero se presentará por la ventana. Es sólo cuestión de tiempo.

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