La PAC y sus desastres
EL VERTIGINOSO encarecimiento de diversos productos de primera necesidad evidencia disparates cometidos por los inspiradores de la Política Agraria Común (PAC) que todavía consume -en subvenciones- más de la mitad del presupuesto comunitario. Un ejemplo: no está lejano el día en que nuestros ganaderos se vieron impelidos a dejar de producir drásticamente leche, con consecuencias devastadoras para el sector. Pues bien: ahora el déficit lácteo español es del 30% y el consumo sigue creciendo, de forma que los precios se han disparado. Con la particularidad de que la sobreabundancia de carne -muchos ganaderos que abandonaron la producción de leche adquirieron una nueva cabaña para carne- ha echado por tierra los precios. Los estrategas de Bruselas se han cubierto de gloria.