Diario de León

CONTRACORRIENTE

Aquí sólo leen dos tuertos

Publicado por
MIGUEL PAZ CABANAS
León

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DOS SEMANAS después de felicitarnos porque León superaba el promedio nacional de espectadores de cine, ha venido a salir otro informe -este de la Federación de Gremios de Editores- según el cual leemos bastante menos que el resto de los españoles, en una demostración de que todo en esta vida tiene su reverso descorazonador. León está cuatro puntos por debajo de la media nacional -ya de por sí pírrica- y nada menos que a dieciséis del conjunto de Europa. El perfil es el de mujeres universitarias que se inclinan, no obstante, por novelas de entretenimiento y aventuras, tipo Ruiz Zafó n y compañía (sí, ya sé que son muy dignas, pero a ver si ahora vamos a confundir a Dan Brown y su famoso código con Herman Melville y Moby Dick). Vamos, que si aquí pasáramos una encuesta en el campus de Vegazana preguntando quiénes eran Giovanni Papini y William Faulkner, seguramente los confundirían con los últimos crac de la Juve y los Chicago Bulls. Esto aclararía por qué hay tantos escritores en nuestra tierra (claro, si nadie lee, el personal se tendrá que poner a escribir), pero no explicaría el alud de ediciones que, cada semana, inundan nuestras librerías. Librerías que, por cierto, tienen en León un listón muy alto, con excelentes profesionales, si exceptuamos alguna donde parece que, en lugar de libros -por la cara de amargura que ponen-, te están vendiendo bonos de una empresa de pompas fúnebres. El caso es que los que probablemente estemos equivocados seamos los lectores impenitentes, aquéllos que, desde niños, venimos devorando páginas creyendo que eso nos hacía más libres, o más lúcidos, aunque seguramente también más atormentados. La felicidad, finalmente, va a estar en la ignorancia y la simpleza, y a lo mejor lo que procede es limitarse a leer la prensa deportiva, dar gritos y zampar tapas en los bares, ir al centro comercial los fines de semana o ver programas de telebasura. En fin, uniformizarse, gregarizarse, aborregarse sin complejos. Tampoco es tan difícil. Beeeee.

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