EL BAILE DEL AHORCADO
Soplagaitas
CASI UN MILLÓN de euros. Esto va muy bien. Pero, como diría uno de los cerdos de Orwell, para unos mejor que para otros. Según la concejala popular Arancha Miguélez, el 10% de la subida del IBI que los leoneses están sufriendo se utiliza para sufragar los cursos de gaita, leonés, chifla y tamboril. No es una broma. Y todo eso mientras disminuye el presupuesto para el Auditorio, se estanca el proyecto de la ruta romana o nos morimos de la vergüenza con una feria Leer León en la que lo mejor ha sido el final. No porque haya tenido un epílogo glorioso, sino porque, al menos por este año, ya se ha acabado. Creo que ya no resulta antipatriota decir que estamos en crisis. En esta aceleración de la recesión tenemos un concejal que aumenta la presión fiscal de manera disparatada y otro que incrementa el gasto en chifla en un cien por cien. Ya sé que decir esto así resulta un tanto demagógico, pero no creo que a los mileuristas -legión- les guste saber que hoy tienen menos dinero en el bolsillo porque, por cálculos electorales, el PSOE tiene que permitir los caprichos de alguien que trata de medrar creando un entorno tribal inexistente. Porque no nos engañemos. No se puede poner en términos de igualdad la filosofía de Giordano Bruno con las historias de pastores, aunque éstos las cuenten en llionés. Y no es lo mismo La Quinta de Beethoven que el Cancionero Leonés . El relativismo cultural sólo lleva a la ignorancia y exaltar las tradiciones de la tribu a una peligrosa infantilización de la sociedad, paso fundamental para cualquier tipo de fascismo. La cultura se convierte de esta manera en el nuevo opio del pueblo y el tótem -el último refugio de los cobardes- en la manera de explotar a los contribuyentes.