EN POCAS PALABRAS LETRA PEQUEÑA
¿Pagar por recibir llamadas? Jueces vitalicios
LA COMISARIA europea Viviane Reding, ha dejado abierta la puerta a la posibilidad de que las compañías de telefonía móvil cobren a los usuarios por recibir llamadas, como ya sucede en los Estados Unidos e incluso en Europa en las llamadas internacionales, y ha anunciado que está preparando una recomendación que presentará próximamente al sector para cambiar el modelo actual, en que las compañías se cobran unas otras las llamadas cruzadas, un sistema «muy caro» y complejo. A primera vista, la idea es un dislate: ¿cómo podrá impedir el usuario de un teléfono móvil recibir llamadas publicitarias o sencillamente no deseadas? Ya es chocante en un mercado abierto que el coste de una llamada de móvil sea incierto porque no conocemos, ni tenemos por qué conocer, la compañía de nuestro interlocutor (como se sabe, varía el coste si es de nuestra misma compañía o de otra diferente), pero el cambio que ahora se planea resultaría inaceptable. LA DEMOCRACIA es perdurable porque sus reglas, simplicísimas, basadas en el gobierno de la mayoría con respeto a las minorías, están en pleno acuerdo con la naturaleza humana, responden por así decirlo al derecho natural. En consecuencia, para gestionarla cabalmente hay que tener en cuenta las debilidades y flaquezas de los hombres, que no son héroes y están sujetos a pasiones a veces irrefrenables: los pecados capitales. Viene esto a cuento de una norma norteamericana que quizás habría que imitar y que en todo caso es pertinente discutir y considerar: el carácter vitalicio de los jueces del Tribunal Supremo que, como es sabido, ejercen en aquel gran país las funciones de tribunal constitucional. Estos jueces, designados por el jefe del Estado, entre los que actualmente hay más conservadores que progresistas, acaban de desmontar Guantánamo, el reducto alegal que inventó Bush para dejar a unos desgraciados en un limbo jurídico, al margen de los derechos constitucionales. Sólo el carácter vitalicio de esos magistrados puede explicar esta derrota espectacular del hombre más poderoso de la tierra.