Diario de León
Publicado por
JOSÉ LUIS GÓMEZ
León

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EL PRESTIGIOSO diario británico Financial Times ha tenido el mal gusto de utilizar el acrónimo despectivo y denigrante PIGS (cerdos) para referirse a Portugal, Italia, Grecia y España en uno de sus artículos, lo que acabó causando cierto reevuelo en los países aludidos, aunque el el nuestro desde luego bastante menos de lo que cabía esperar por una refrencia tan directa y tan de mal gusto. Por eso tiene todo su sentido que la Asociación de Directivos de Comunicación se haya dirigido expresamente al director del periódico, Lionel Barber, para expresar su malestar por ese ejercicio gratuito de mal gusto y de absoluto desprecio. Lo extraño es que sólo esta asociación haya reaccionado con contundencia cuando, como observa esta entidad que agrupa a los directores de comunicación de las principales empresas españolas, los calificativos utilizados -lejos de ser un juego de palabras poco afortunado ni una broma de mal gusto-, atentan contra la dignidad de las empresas españolas pero también de sus ciudadanos y gobernantes. Para subrayar los graves problemas que planean sobre la economía española se supone que el buen periodismo -también el del Financial Times - seguirá encontrando palabras precisas, lejos del insulto y el mal gusto exhibido. Y no ya porque España sea la octava economía del mundo, sino porque un país no es un cerdo en función de si es rico o no. ¿O ya quedó en el pasado la imagen del inglés con gabardina que elige las mejores palabras y las acompaña con finos gestos? El texto titulado Pigs in muck (cerdos en la mugre) no merecería muchos más comentarios si no lo hubiera publicado una de las biblias del periodismo económico, que por si tuviese poca influencia en su versión inglesa cuenta con otra editada en alemán. Pero aunque su argumentación no pasará precisamente a la historia del periodismo, es innegable que ofende y hace daño a la economía española en un mundo donde los problemas exógenos de España no son, por cierto, tan diferentes de los de Gran Bretaña y Estados Unidos como para no ampliar a estas dos vacas sagradas del Financial Times la granja diseñada en el diario londinense.

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