LA VELETA
La lista de Batasuna
COMO CABÍA esperar, a Batasuna le han faltado y bastado unas pocas horas para poner en marcha su siguiente sigla, a la espera de que alguna convocatoria electoral le otorgue la «credibilidad», y sobre todo, «legalidad de hecho», que tuvieron las dos anteriormente eliminadas del escenario vasco, la municipal ANV y la parlamentaria EHAK o PCTV. Es conocida la duda que existe incluso entre los jueces sobre si ilegalizando las siglas de Batasuna se deja sin posibles líderes y dirigentes a todo un «mundo abertzale» que, por supuesto, tiene razón de existir y de pensar como le venga en gana. O sea, la cuestión es si existe un abertzalismo radical al margen de Batasuna, y sin doblegarse a los mandos y consignas de la banda ETA. Batasuna se ha escudado una y otra vez en ese abertzalismo radical existente, y sencillamente, se ha puesto al frente de ese movimiento, y lo ha acaparado y lo ha dominado. Desde junio, y con gran discreción, Batasuna viene promoviendo la que podría ser su siguiente lista electoral. Requisito esencial es que estas personas no tengan antecedentes, lo que les podría llegar a permitir, si antes no quedara deslegitimada por la comprobación de lazos con Batasuna o ETA, presentarse a las elecciones autonómicas y, en su caso, ser designada para representar a un porcentaje de vascos en el parlamento regional, en sustitución de quienes, en la legislatura actual, han venido siendo conocidas como las nekanes , una serie de personajes, mujeres en su mayoría, sin antecedentes políticos previos, de quienes quedó demostrada una indudable relación con Batasuna, y de cuyos ingresos como grupo parlamentario se beneficiaron Batasuna y ETA mes tras mes..., incluso ayudando al lendakari Ibarretxe. Es decir, se busca en Euskadi una lista blanca , de carácter netamente «patriota vasca radical», de personas que, de antemano, pudieran superar eventuales controles judiciales. Como sucedió en ocasiones anteriores, no resultará fácil «judicialmente» determinar esa dependencia manifiesta de Batasuna y ETA, y podrían volver a tener gruido parlamentario propio. Y sólo más adelante, una vez comprobada la relación inequívoca con las organizaciones terroristas podrían ser ilegalizadas y perseguidas. Pero ya hemos comprobado que se tarda tiempo en reunir la correspondientes documentación y alegados, y hasta entonces, un grupo proetarra habrá vuelto a disfrutar de los presupuestos del Estado destinados a grupos políticos parlamentarios, como ha venido sucediendo hasta hace pocas semanas, tras la declaración de la Sala 61 del Supremo, y una vez quedó comprobada y demostrada la relación del PCTV, como de ANV, con Batasuna y ETA. O bien, que no se trata de «abertzales radicales independientes», sin relación alguna con las agrupaciones proetarras...